Operativo en marcha por la Virgen: fuerte despliegue vial para la peregrinación del 8 de diciembre
La Provincia prepara un operativo especial de seguridad vial y asistencia sanitaria por la peregrinación a la Virgen que se realizará el próximo 8 de diciembre, con miles de fieles movilizándose hacia el Santuario de La Reducción, en Lules, y hacia la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca.
El plan fue coordinado en Casa de Gobierno por el secretario de Transporte y Seguridad Vial, Vicente Nicastro, junto a autoridades provinciales y representantes de municipios y comunas. El objetivo central es reducir riesgos en rutas y caminos ante el desplazamiento simultáneo de personas a pie, en bicicleta, motocicletas y vehículos particulares.
Según se informó, la Policía implementará servicios especiales con controles vehiculares y de alcoholemia en puntos estratégicos de rutas provinciales y nacionales durante los días de mayor circulación, previstos para el 7, 8 y 9 de diciembre. El despliegue incluirá móviles, personal en tramos críticos y presencia permanente en zonas de alta concentración de peregrinos.
En paralelo, se confirmó la instalación de puestos de asistencia médica a lo largo del recorrido. El municipio de Monteros dispondrá una carpa sanitaria activa las 24 horas para atender emergencias y brindar primeros auxilios durante toda la jornada.
Las autoridades insistieron en una serie de recomendaciones claves para quienes participen de la peregrinación: usar ropa clara o elementos reflectivos, caminar por la banquina izquierda en sentido contrario al tránsito, hidratarse de manera frecuente y evitar el consumo de alcohol. Para quienes se movilicen en vehículos, se pidió respetar las velocidades máximas, circular con luces bajas encendidas y utilizar cinturón de seguridad y casco, según corresponda.
Desde la Dirección de Transporte se advirtió que, a partir del lunes previo al 8 de diciembre, se intensificarán los controles para evitar la venta de bebidas alcohólicas y la instalación de puestos informales en banquinas y colectoras, con el fin de despejar las zonas de circulación y prevenir incidentes.
El Gobierno provincial remarcó que se trata de un operativo preventivo de gran escala, diseñado para una de las manifestaciones religiosas más convocantes del año, y apeló a la responsabilidad individual y colectiva para garantizar una peregrinación segura.

