Neuroscience Next 2025: nuevos hallazgos sobre el Alzheimer y avances en su diagnóstico y prevención
Uno de los descubrimientos más destacados del AAIC Neuroscience Next 2025, realizado en Buenos Aires, fue la confirmación de que el Alzheimer puede detectarse con un simple análisis de sangre. El neurólogo y psiquiatra brasileño Tharick Pascoal, de la Universidad de Pittsburgh, explicó que la enfermedad se caracteriza por la acumulación de proteínas amiloide y tau en el cerebro, las cuales terminan filtrándose en el líquido cefalorraquídeo y, posteriormente, en la sangre.
«Hoy podemos medir estas proteínas en niveles muy bajos en la sangre, gracias a técnicas ultrasensibles que permiten detectar cambios cerebrales antes de que aparezcan los síntomas», detalló Pascoal. Este avance podría reemplazar procedimientos invasivos como las punciones lumbares y las tomografías PET, permitiendo diagnósticos más accesibles y tempranos.
El impacto del estilo de vida y la alimentación
Otro punto clave del congreso fue el estudio de cómo el estilo de vida influye en el riesgo de desarrollar Alzheimer. La geriatra y epidemióloga Claudia Suemoto, de la Universidad de São Paulo, presentó investigaciones que vinculan el consumo de alimentos ultraprocesados con una mayor velocidad en el deterioro cognitivo.
Según su estudio, las personas que consumen más del 20% de sus calorías diarias en ultraprocesados presentan una disminución cognitiva global un 28% más acelerada en comparación con quienes tienen una alimentación más natural. «Estos alimentos generan inflamación en el organismo, lo que afecta los neurotransmisores del cerebro y la microbiota intestinal, clave para el funcionamiento neurológico», explicó Suemoto.
Nuevas clasificaciones y enfoques en el diagnóstico
El jefe de Neurología Cognitiva de FLENI, Ricardo Allegri, destacó que los avances en neurociencia están modificando la manera en que se entiende el Alzheimer. «Las enfermedades neurodegenerativas tradicionalmente se diagnosticaban por los síntomas clínicos, pero ahora sabemos que muchas de ellas comparten alteraciones en determinadas proteínas, lo que nos obliga a repensar su clasificación», sostuvo Allegri.
Las técnicas de imagen y el análisis de biomarcadores permiten detectar alteraciones antes de que se presenten los síntomas, lo que podría cambiar los criterios de diagnóstico y abrir nuevas puertas para tratamientos más efectivos.
La influencia del entorno en el desarrollo de la enfermedad
La doctora Amy Kind, de la Universidad de Wisconsin, presentó estudios sobre el exposoma social, un concepto que analiza cómo factores ambientales y socioeconómicos impactan en el desarrollo del Alzheimer. «El entorno en el que una persona vive, su acceso a la educación, la alimentación y el nivel de estrés juegan un papel fundamental en su riesgo de desarrollar demencia», explicó Kind.
Este enfoque plantea que la prevención debe abordarse desde un modelo integral, considerando no solo factores genéticos sino también el contexto de vida del paciente.
Nuevas estrategias de prevención: el modelo FINGERS
Uno de los proyectos más prometedores en la lucha contra el Alzheimer es LatAm-FINGERS, basado en un estudio finlandés que demostró que abordar cinco factores clave puede reducir la incidencia de demencia en un 30%.
Estos factores son:
- Nutrición saludable
- Control de riesgos cardiovasculares
- Ejercicio físico regular
- Estimulación cognitiva
- Socialización activa
La doctora Lucía Crivelli, coordinadora del congreso, destacó que en América Latina se está implementando este modelo con 1.200 pacientes y que los resultados preliminares, que se publicarán en junio, podrían superar las expectativas, debido a que la población de la región tiene más factores de riesgo.
Un cerebro envejecido no es sinónimo de Alzheimer
El doctor Gustavo Sevlever, director de Investigación y Docencia de FLENI, abordó un tema clave: la coexistencia de múltiples patologías en el cerebro de adultos mayores, lo que hace que muchos casos sean más complejos de diagnosticar y tratar. «A medida que envejecemos, el cerebro acumula diversas lesiones, no solo las asociadas al Alzheimer, sino también de origen vascular o de otro tipo. Esto nos obliga a analizar cada caso con una mirada más amplia», explicó Sevlever.
Para ello, destacó la importancia del análisis de bancos de cerebros en la región, como el de São Paulo, que permite estudiar cómo interactúan distintas patologías en el proceso de envejecimiento.
Un cambio de paradigma en la lucha contra el Alzheimer
Los avances presentados en Neuroscience Next 2025 confirman que el Alzheimer puede detectarse antes, prevenirse mejor y abordarse con estrategias más eficaces. Desde el análisis de biomarcadores en sangre, hasta la importancia de una alimentación saludable y el entorno social, la ciencia avanza hacia un enfoque más integral y personalizado para enfrentar esta enfermedad.
La clave ahora será lograr que estos descubrimientos se traduzcan en accesibilidad a diagnósticos y tratamientos para la población general, especialmente en países con menor desarrollo en salud pública.

