Se logró concretar una importante inversión para el dique El Cadillal con el objetivo de mejorar el suministro de agua en la Capital. Luego de tres meses de trabajo, la balsa ‘La Niña’ regresó con la bomba principal completamente restaurada y lista para volver al funcionamiento. Además, por iniciativa del Gobierno provincial, se sumó una nueva bomba importada que triplica la potencia de la anterior, pasando de 2.000 a 6.000 metros cúbicos por hora. Esto traería importantes mejoras para mantener el suministro de agua potable, especialmente en la época de sequía.

En este marco, el gobernador Osvaldo Jaldo visitó el embalse y destacó las mejoras. «Después de 22 años, hemos decidido realizar una renovación integral de la balsa, incorporando tecnología de punta para mejorar la eficiencia y reducir el impacto ambiental. Hemos reemplazado los motores a explosión por motores eléctricos, que son más eficientes y menos contaminantes. Este es el camino hacia una Tucumán más moderna y sustentable», señaló Jaldo.

«Este es un paso fundamental para garantizar el suministro de agua de calidad y en mayor cantidad para todos los tucumanos. En solo un año de gestión hemos logrado transformaciones significativas, pero somos conscientes de que aún falta mucho por hacer», concluyó.

Marcelo Caponio, titular de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), resaltó que esta infraestructura es fundamental para garantizar el suministro de agua de calidad y en cantidad suficiente a los tucumanos. «Esta balsa sintetiza el antes y el después de la situación de los servicios de agua en la provincia. Cuando asumimos la gestión, la balsa presentaba graves problemas de flotabilidad y de motores desarmados. Estaba fuera de servicio, y eso generaba serias complicaciones en el abastecimiento de agua, sobre todo en verano. Este motor eléctrico no solo mejora la eficiencia, sino que garantiza el suministro de agua potable en calidad y cantidad durante los próximos 15 años», señaló el funcionario.

A partir de ahora, se iniciará el proceso de montaje de la balsa con el objetivo de devolverla al dique y completar la instalación de la bomba y el sistema de electrificación. «Si todo marcha bien, la balsa podría comenzar a operar nuevamente la semana próxima, ofreciendo a los tucumanos un servicio mucho más eficiente», concluyó.