El consumo de tabaco es la principal causa evitable de cáncer, responsable del 20% de las muertes por cáncer en general y del 70% de las muertes por cáncer de pulmón a nivel mundial. Según la OMS, hay 1.300 millones de fumadores en el mundo y el tabaco mata a ocho millones de personas al año. Además, se incluyen a más de un millón de no fumadores expuestos al humo.

A pesar de la creencia popular, los cigarrillos electrónicos o vapeadores no son una alternativa segura ni eficaz para dejar de fumar. La Federación Argentina de Cardiología (FAC) destaca que estos dispositivos se han popularizado a través de campañas publicitarias dirigidas a jóvenes. Presentándolos como una opción inofensiva, pero la evidencia científica señala lo contrario.

Los vapeadores, diseñados con sabores atractivos, predisponen a los jóvenes al tabaquismo. Según la OMS, los adolescentes que usan cigarrillos electrónicos tienen el doble de probabilidades de fumar cigarrillos convencionales en el futuro. En Argentina, el 7,1% de los jóvenes entre 13 y 15 años consumen cigarrillos electrónicos. La FAC alerta sobre una nueva epidemia de vapeo, con efectos nocivos en la salud, incluyendo la Lesión Pulmonar Asociada al uso de Cigarrillo Electrónico (EVALI). Los síntomas de EVALI son similares a los de un estado gripal y pueden incluir tos, falta de aire, palpitaciones, dolor en el pecho, fiebre, diarrea, náuseas o vómitos.

Los líquidos de los vapeadores contienen componentes tóxicos como el acetato de vitamina E, productos químicos y metales como el níquel, estaño y aluminio. Además, existe el riesgo de explosión de las baterías y la intoxicación de niños pequeños por ingestión de las sustancias saborizantes.

A pesar de estar prohibida su comercialización en Argentina desde 2011, los cigarrillos electrónicos son de fácil acceso. Los especialistas recomiendan a padres y médicos hablar con los jóvenes sobre los riesgos del vapeo. Y enfatizar que, lejos de ser una herramienta para dejar de fumar, estos dispositivos pueden conducir a la adicción, ansiedad, depresión y otras complicaciones graves.