La industria argentina trabajó cerca del 60% de su capacidad instalada y mostró una recuperación
La industria argentina volvió a mostrar una señal de recuperación en marzo, con una utilización de la capacidad instalada del 59,8%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato marcó una mejora frente al 54,4% registrado en el mismo mes del año pasado y también superó el 54,6% de febrero. De esta manera, el sector manufacturero logró acercarse nuevamente al 60% de uso de sus plantas, después de un inicio de año con niveles bajos de actividad.
El indicador mide qué proporción de la infraestructura productiva disponible está efectivamente en funcionamiento. En términos simples, permite observar cuánto están usando las fábricas de su capacidad total. Aunque el repunte representa una mejora, el informe también mostró que varias ramas todavía trabajan con niveles altos de capacidad ociosa.
Los sectores que impulsaron la mejora
Los rubros que se ubicaron por encima del promedio general fueron refinación de petróleo, con 86%; industrias metálicas básicas, con 73,3%; papel y cartón, con 70%; sustancias y productos químicos, con 69,5%; y alimentos y bebidas, con 61,6%. Estos sectores fueron los que más ayudaron a levantar el promedio industrial. En particular, la refinación de petróleo volvió a quedar como la actividad con mayor utilización de capacidad instalada.
El avance más marcado se observó en sustancias y productos químicos, que pasaron de 53,8% en marzo de 2025 a 69,5% este año. Según el Indec, la mejora estuvo vinculada con mayores niveles de elaboración de materias primas plásticas, caucho sintético y productos químicos básicos. Además, la comparación se realizó contra un período afectado por las inundaciones en el polo petroquímico de Bahía Blanca, que habían interrumpido el suministro de gas natural a plantas importantes del sector.
Las industrias metálicas básicas también mostraron una recuperación relevante. El uso de la capacidad instalada llegó al 73,3%, frente al 64,3% del mismo mes del año anterior. El organismo estadístico indicó que la producción de acero crudo tuvo un aumento interanual del 17,1%, lo que ayudó a explicar el mejor desempeño del bloque.
Alimentos, petróleo y construcción también acompañaron
El sector de alimentos y bebidas subió de 57,6% a 61,6% en la comparación interanual. El informe oficial vinculó ese crecimiento con una mayor molienda de oleaginosas y una mejora en la producción de bebidas. Se trata de un rubro clave por su peso dentro de la industria y por su impacto en la actividad económica general.
La refinación de petróleo alcanzó el nivel más alto entre los sectores relevados, con 86% de utilización de capacidad instalada. En marzo del año pasado había registrado 75,8%, por lo que el salto fue significativo. El aumento respondió a un mayor procesamiento de petróleo crudo.
También hubo una mejora en productos minerales no metálicos, una categoría relacionada principalmente con la construcción. Ese rubro pasó de 51,7% a 56,6%, impulsado por una mayor fabricación de cemento y otros materiales. El dato acompaña otras señales de recuperación en la construcción, aunque todavía sin resolver las diferencias entre sectores.
Los rubros que siguen más rezagados
A pesar del repunte general, varias actividades continúan por debajo del promedio industrial. La industria automotriz trabajó al 49,6% de su capacidad instalada, mientras que productos de caucho y plástico alcanzaron el 41,3%. Los productos textiles llegaron al 40,2% y la metalmecánica, sin contar automotores, quedó en apenas 40%.
La metalmecánica volvió a ser el bloque con menor utilización de capacidad instalada. Además, fue uno de los pocos sectores que mostró una caída interanual, ya que en marzo de 2025 había trabajado al 42,8%. El Indec explicó que la baja estuvo vinculada con menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y aparatos de uso doméstico.
En esa misma línea, el índice de producción industrial manufacturero mostró retrocesos interanuales del 14,7% en maquinaria agropecuaria y del 16,2% en electrodomésticos. Estos datos reflejan las dificultades que todavía enfrentan los rubros asociados a bienes durables. Son sectores más sensibles al consumo, al crédito y a las expectativas de inversión.
La industria textil sigue bajo presión
El sector textil también volvió a quedar entre las actividades con menor uso de sus plantas. En marzo utilizó el 40,2% de su capacidad instalada, incluso por debajo del registro del año anterior. La caída fue de 0,8 puntos porcentuales frente a marzo de 2025, un período que ya había mostrado números débiles.
La actividad textil atraviesa una crisis marcada por la caída de la demanda y el aumento de las importaciones. Ese escenario presiona sobre fábricas que todavía no logran recuperar niveles de producción más altos. El dato de capacidad instalada confirma que el repunte industrial no llega de manera pareja a todos los rubros.
La diferencia entre sectores es una de las claves del informe. Mientras refinación de petróleo, químicos, alimentos y siderurgia muestran señales de mejora, otras ramas siguen operando con menos de la mitad de su capacidad. Esa brecha deja un panorama industrial con recuperación, pero todavía incompleto.
Un repunte con límites
El dato de marzo permitió dejar atrás el piso de febrero, cuando la utilización de la capacidad instalada había sido una de las más bajas para ese mes en los últimos años. La suba mensual superó los cinco puntos porcentuales y volvió a acercar el indicador a los niveles observados durante la segunda mitad del año pasado. Sin embargo, el 59,8% todavía muestra que una parte importante de la estructura industrial permanece sin uso.
El recorrido reciente del indicador refleja esas oscilaciones. En diciembre de 2025 había cerrado en 53,8%, luego bajó a 53,6% en enero y subió apenas a 54,6% en febrero. La mejora de marzo cambió esa tendencia, aunque no alcanza para hablar de una recuperación consolidada en toda la industria.
El desafío para los próximos meses será sostener el avance y extenderlo a los sectores que siguen rezagados. La industria volvió a mostrar movimiento, pero con diferencias marcadas entre actividades. Por ahora, el repunte se apoya en algunos rubros puntuales, mientras la capacidad ociosa continúa siendo elevada en ramas como la textil, la metalmecánica y parte del consumo durable.
