El sistema previsional perdió aportantes por la caída del empleo formal y el avance de la informalidad
La cantidad de personas que realizaron aportes al sistema de seguridad social descendió a 12,4 millones durante mayo, equivalente al 26,9% de la población argentina. Los registros oficiales muestran una pérdida interanual de 38.532 aportantes, explicada principalmente por el retroceso de los trabajadores en relación de dependencia. La reducción de la base contributiva coincidió con un aumento en la cantidad de jubilados y pensionados.
El 76,2% de los aportantes correspondió a trabajadores asalariados, mientras que el 20,9% realizó contribuciones como independiente. Las trabajadoras de casas particulares representaron el 2,9% restante. Dentro de la estructura general, los empleados privados conformaron el grupo más numeroso, con alrededor de seis millones de personas registradas.
El empleo asalariado concentró las bajas
Los trabajadores en relación de dependencia disminuyeron en 140.659 frente al mismo período del año anterior. El sector privado perdió 108.378 aportantes y el empleo público registró una baja de 36.034. Estos retrocesos fueron parcialmente compensados por el crecimiento del Monotributo y del régimen de casas particulares.
El número de monotributistas aumentó en 71.514 personas, mientras que las trabajadoras de casas particulares sumaron 29.923 aportantes. Tanto el Monotributo como otros regímenes de relación de dependencia reunieron cerca de 2,2 millones de inscriptos cada uno. La modificación en la composición refleja un menor peso del empleo asalariado tradicional dentro del financiamiento previsional.
Los datos de la Secretaría de Trabajo mostraron que el empleo asalariado registrado cayó 0,1% mensual y 1,4% interanual durante abril. Frente a noviembre de 2023, la disminución alcanzó el 3,2%, equivalente a 329.667 puestos. El empleo privado acumuló once meses consecutivos de contracción, mientras que la Encuesta de Indicadores Laborales anticipó que la tendencia continuó en mayo.
La informalidad alcanzó al 43,6% de los asalariados privados
Las cifras del Indec indicaron que durante el primer trimestre había 12.887.000 asalariados privados en el país. De ese total, 5.622.000 no estaban registrados, lo que representó una tasa de informalidad del 43,6%. Estos trabajadores permanecen fuera de los aportes regulares destinados a jubilaciones, pensiones y otras prestaciones de la seguridad social.
El aumento del trabajo no registrado limita los recursos que ingresan al sistema aun cuando la cantidad total de personas ocupadas no disminuya en la misma proporción. También deja a una parte considerable de los trabajadores sin cobertura previsional vinculada con su actividad. La expansión del Monotributo compensa parte de la caída estadística, aunque sus contribuciones y condiciones difieren de las correspondientes a los asalariados formales.
Creció el número de jubilados y pensionados
El Sistema Integrado Previsional Argentino contabilizó 6,8 millones de beneficiarios entre jubilaciones y pensiones. La cantidad total aumentó en 73.727 personas respecto de mayo de 2025, con un crecimiento interanual del 1,1%. De ese incremento, 32.951 casos correspondieron al SIPA y 40.776 a otros regímenes previsionales.
El 46,4% de las prestaciones del SIPA perteneció a personas que accedieron mediante moratorias, mientras que el 44,3% ingresó por el régimen ordinario. En la comparación interanual, los beneficios ordinarios sumaron 58.863 titulares y las prestaciones otorgadas por moratoria disminuyeron en 25.912 casos. La evolución deja una relación más exigente entre la cantidad de beneficiarios y la base de trabajadores que financia el sistema mediante sus aportes.