El fin de semana dejó una noticia inesperada para los trabajadores del supermercado Vea en Tucumán. Tres sucursales —ubicadas en la calle Córdoba, en Tafí Viejo y sobre avenida Colón— bajaron las persianas de manera definitiva. La decisión, según denunciaron desde el Sindicato de Empleados y Obreros del Comercio (SEOC), se ejecutó sin previo aviso y con el envío de telegramas de despido a entre 60 y 70 empleados.

El cierre repentino generó sorpresa e incertidumbre entre el personal. Muchos de los trabajadores esperaban ser reubicados dentro de la cadena, tal como la empresa había prometido en reuniones previas. Sin embargo, esa alternativa no se concretó. “Las conversaciones eran para reubicar al personal o acordar retiros voluntarios. En lugar de eso, mandaron los despidos”, señaló el secretario general del SEOC, Serafín Páez.

Desde el sindicato confirmaron que algunos empleados continúan en el local de avenida Colón realizando tareas de desarme para entregar el inmueble. En tanto, el gremio declaró el estado de alerta y anunció movilizaciones frente a la sede administrativa de Cencosud, en el Portal Tucumán de Yerba Buena, donde se prevé una jornada de protesta y reclamos.

El gremio busca que la empresa revea la medida y reincorpore a los trabajadores afectados. “Nos prometieron otra cosa. No cumplieron los acuerdos y ahora hay decenas de familias sin ingresos”, afirmó Páez, quien agregó que los reclamos se centrarán también en los pagos pendientes de salarios y compensaciones.

Cencosud, propietaria de las marcas Vea, Jumbo, Easy y Macro, habría argumentado la decisión en los altos costos de los alquileres y la caída de las ventas. No obstante, desde SEOC pusieron en duda esa versión y recordaron que el grupo chileno continúa ampliando su presencia en el país, incluso con planes de adquirir nuevas cadenas.

“Dicen que no pueden sostener los locales, pero siguen expandiendo su negocio. No se entiende cómo pueden crecer a nivel nacional y dejar sin trabajo a tantas familias tucumanas”, cuestionó Páez.

El sindicato anunció que continuará con medidas de fuerza y gestiones ante el Ministerio de Trabajo provincial para exigir la reincorporación o reubicación de los empleados despedidos. Mientras tanto, los locales vacíos se convirtieron en símbolo de la preocupación que atraviesa al sector comercial tucumano.