En el marco de una investigación por certificados de discapacidad apócrifos, la Unidad Fiscal de Decisión Temprana del Ministerio Público Fiscal (MPF) ordenó una medida de allanamiento en un inmueble. El mismo está ubicado en avenida Aconquija y Diagonal Norte en Yerba Buena. La medida se tomó en virtud de una denuncia por parte de un chofer de colectivos. Este señaló a las autoridades policiales que algunos pasajeros presentaban documentos falsos para viajar gratis en colectivos. La sospechosa de cometer el ilícito de falsificación es una mujer de 47 años. Esta fue notificada y tras la medida de cateo se secuestraron distintos elementos de investigación. En efecto, se aguardan los resultados del peritaje al teléfono de la presunta falsificadora. 

El fiscal de la Unidad de Decisión Temprana del MPF, Daniel Sosa Piñero, comentó los avances de la investigación. La causa está centrada en los delitos de falsificación o adulteración de documentos. “Por la denuncia del gerente de una empresa de colectivos quien, alertado por sus choferes de la existencia de pases por discapacidad que a simple vista resultaban apócrifos, se dosificó la investigación porque ya eran reiterados los carnets retenidos”, señaló.

Participó de la investigación el equipo de Delitos Complejos de la Fiscalía junto con personal de la División Cibercrimen perteneciente al Departamento de Inteligencia Criminal de la Policía.  “El pasado martes 16 hubo un allanamiento en un domicilio de Yerba Buena donde se secuestró un teléfono y documentación a la sospechosa. En tanto, esta semana se practicó la UFED al teléfono incautado para determinar la vinculación o no con alguien de la administración pública, por lo que estamos a la espera de esos primeros resultados”, detalló el investigador. 

Los hechos

La denuncia fue realizada en la comisaría de Yerba Buena por el gerente de una línea de colectivos. Este manifestó que el sábado 6 de abril del corriente año, recibió el llamado de un chofer manifestándole que una pasajera presentó un certificado que resultó ser falso. Esto se verificó a partir del código de barra en la página del Registro Nacional de Personas con Discapacidad (RNPD). Tras chequear los datos, se supo que esta persona no poseía ninguna discapacidad y que la numeración era inexistente. Finalmente, la pasajera mencionó que una mujer identificada como “Mirta Cativa” se lo había vendido. De este modo, las autoridades señalaron a la mujer como la responsable de emitir certificados apócrifos a cambio de dinero.