La consultora de recursos humanos Randstad presentó su estudio “Escasez de Talento, IA y Equidad”, revelando que cuatro de cada diez trabajadores perciben que las empresas argentinas están rezagadas en la implementación de inteligencia artificial. Además, un 47% considera que un mayor uso de esta tecnología podría traer beneficios significativos en el ámbito laboral, mientras que el 29% se mantiene neutral y el 24% no ve un impacto positivo en su adopción.

Jorge Figueroa, Director de Public Affairs & Sostenibilidad de Randstad, explicó que la investigación se desarrolla en un contexto de escasez de talento, donde la inteligencia artificial interrumpe y exacerba las brechas existentes, como las de salario y género. «La IA puede ser un aliado en el trabajo, actuando como un compañero más eficiente, pero esto requiere entrenamiento y capacitación adecuados», señaló Figueroa.

El estudio profundiza en cómo la adopción de la IA está transformando las tareas diarias de los trabajadores. «La inteligencia artificial está redefiniendo muchas de las actividades cotidianas que realizamos, algunas de las cuales ya son visibles en la tecnología personal que usamos, como los teléfonos inteligentes. En el entorno empresarial, el impacto es aún más profundo, lo que demanda nuevas habilidades y competencias en el manejo de estas tecnologías», afirmó Figueroa.

Escasez de talento y equidad de género

A pesar de los beneficios potenciales de la IA, el estudio subraya la necesidad de abordar cuestiones de inclusión y equidad. «El 75% de las empresas está adoptando la inteligencia artificial, pero solo el 35% de los talentos han recibido capacitación. Esto indica que, aunque las empresas incorporan la tecnología, no están invirtiendo lo suficiente en la formación de sus empleados», comentó Figueroa. Además, destacó que «el 71% de los trabajadores calificados en IA son hombres, mientras que solo el 29% son mujeres, evidenciando una brecha de género de 42 puntos porcentuales en desarrollo y habilidades«.

Impacto en la oferta de talento

Con la creciente integración de la IA, los puestos de trabajo requieren habilidades y conocimientos diferentes a los que se demandaban anteriormente. «Existe una brecha creciente entre la oferta de talento y las habilidades necesarias para desempeñar tareas que ahora son facilitadas por la inteligencia artificial. Esto crea una discrepancia entre lo que las personas perciben sobre el impacto de la IA y las realidades de sus habilidades laborales», explicó Figueroa.

Para mitigar estos desafíos, Randstad enfatiza la importancia de la capacitación continua. «Es fundamental que las empresas no solo adopten la inteligencia artificial, sino que también inviertan en la formación de sus empleados para manejar estas tecnologías de manera efectiva», afirmó. De esta manera, se puede asegurar que la implementación de la IA contribuya positivamente tanto a la eficiencia empresarial como al desarrollo profesional de los trabajadores.