El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, aseguró que la economía argentina ya atravesó la fase más tensa de la inestabilidad financiera de agosto y defendió la solidez del programa oficial. En un discurso ante ejecutivos de finanzas en Bariloche, subrayó que la autoridad monetaria no utilizó dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI) y que esas reservas “están destinadas a sostener el régimen cambiario a futuro”.

Durante su exposición en el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), Werning buscó transmitir calma a los mercados en medio de la incertidumbre electoral. “En términos de política económica tenemos fundamentos tan sólidos como las montañas, eso nos permite atravesar el año electoral. La coyuntura del día a día nos enfrasca en cosas volátiles, pero el largo plazo aparece con gran claridad”, expresó.

La tensión financiera y las elecciones

Werning reconoció que la volatilidad observada en la demanda de dinero, en el mercado cambiario y en las tasas de interés fue consecuencia directa del contexto electoral. Sin embargo, la calificó como un fenómeno “transitorio”. “Se nota que esa pendiente es declinante, lo ven como un efecto temporario. Detrás de eso hay solidez”, remarcó.

El funcionario también diferenció la situación actual de las crisis del pasado: “La razón del riesgo país es por las malas decisiones anteriores, no por los fundamentos de este plan. Nos exigen tener métricas mejores que a otros países, pero estamos trabajando para sostener un nivel sólido de reservas”.

El esquema cambiario y el rol del Tesoro

Respecto del régimen cambiario, explicó que las bandas siguen firmes y que la coordinación con el Tesoro es clave. “Dentro del esquema cambiario, que funciona muy bien, hay una sutileza que no se percibe: el BCRA tiene el mandato de comprar pesos en el tope de la banda y vender pesos en el piso de la banda. El Tesoro tiene objetivos propios, pero no hemos cambiado las reglas en nada”, detalló.

Werning también destacó que el Banco Central no recurrió a los fondos del FMI. “No hemos gastado ni un dólar de esas reservas, están para sostener el régimen cambiario a futuro”, aclaró.

“Ya pasamos el peor momento”

El número dos del BCRA afirmó que la etapa más dura de la suba de tasas y la presión cambiaria ya quedó atrás: “Ya pasamos el peor momento y estamos empezando a normalizar la situación. Había un shock eleccionario que todavía no está definido, pero las elecciones implican un riesgo que reflejan esas tasas”.

A su vez, relativizó la percepción de escasez de reservas, calificándola como un “problema psicológico”. “Se generó una sensación falsa de escasez. Al Fondo le pareció bien que el nivel de reservas quede igual durante el programa. Si el BCRA comprara dólares tendría impacto monetario, y en este contexto sería contraproducente”, argumentó.

Werning concluyó destacando la coordinación con el organismo internacional: “El Fondo entendió perfectamente el esquema. El programa es exitoso. El tema de las reservas era más un problema contable que real. Dejando pasar el año electoral, va a ser mucho más fácil acumular reservas con acceso al mercado”.