Mientras el torneo Apertura 2025 sigue avanzando velozmente y cada vez falta menos para el inicio de las competiciones continentales, dos equipos importantes del fútbol argentino se toparon en sus caminos con serios problemas económicos. Por un lado, Independiente de Avellaneda quedó inhibido por la FIFA, a raíz de la falta de pago del pase de un ex futbolista del club, el ecuatoriano Juanito Cazares. Por otro, Vélez Sarsfield se quedó esperando en vano el pago en Euros por el pase del defensor Valentín Gómez, a causa de una promesa incumplida del empresario Foster Gillet.

En el caso puntual del «Rojo», el volante ofensivo surgido en las inferiores de River Plate, y hoy en Independiente del Valle de Ecuador, Cazares, demandó al club de Avellaneda por una deuda de 570 mil dólares más el 5 por ciento de intereses, desde el 3 de noviembre de 2023. Por lo tanto, según disposición de la FIFA, Independiente deberá saldar esa deuda para poder incorporar en el próximo mercado de pases.

Si bien la deuda no es tan elevada y al club le ingresará dinero por su participación en la Copa Sudamericana, desde Avellaneda deben permanecer atentos a las próximas noticias que puedan llegar de esta índole, como una nueva posible inhibición, debido a la una deuda mantenida con Fernando Gaibor. Cabe recordar que el año pasado el «Rey de Copas» se vio obligado a dejar atrás las deudas por Gastón Silva y Cecilio Domínguez.

En tanto que la situación de Vélez se puede resumir diciendo que el defensor central surgido en el club, Valentín Gómez, quedó «colgado» tras una promesa que el empresario Foster Gillet no cumplió de comprar su pase, el salto del futbolista al fútbol de Europa se vio frustrado y ahora deberá reincorporarse a las líneas del «Fortín». De hecho, a causa de este problema, una de las grandes figuras del último campeón del fútbol argentino tuvo que entrenarse en una plaza de Italia, mientras aguardaba el dinero que permitiría se concrete su transferencia al Udinese.

En un extenso comunicado, el club de Liniers brindó los pormenores en relación a la situación del juvenil Gómez, de 21 años. En el mismo se detalló que luego de que se cayera su transferencia a Palermo (de Italia) y Cruzeiro (en el mercado de pases anterior), «el jugador manifestó que había conseguido quién le solventara la ejecución de su cláusula de rescisión bajo el contrato laboral». Y enseguida se aclaró: «Vélez nunca firmó ni acordó ningún documento con otro club, con un grupo inversor, fondo privado o similar de cualquier tipo. Los únicos documentos suscriptos fueron entre Vélez y el jugador, y el único obligado al pago era el jugador».

Sin embargo, ante reiteradas extensiones de la fecha límite de pago, «el Club (Vélez) realizó contactos y gestiones con el Grupo Gillett, a pedido del jugador, para lograr que la operación pudiera concretarse y se cumplieran los compromisos asumidos». «Sin haber recibido el pago, y considerando la intención del jugador de ser inscripto en Italia como agente libre, para lo cual tenía tiempo hasta el 23/02/25 a las 23.59 hs de Italia, el 24/02/25 el Club dio por caída y finalizada la operación», informó la dirigencia del «Fortín».

Por último, en el formal escrito los directivos de Vélez revelaron que la institución de Liniers «espera el regreso del jugador el lunes 3 de marzo próximo para incorporarse al primer equipo, así como su máximo compromiso con la Institución, donde es un referente, surgido de nuestras inferiores y co-capitán del equipo campeón». Y concluyeron asegurando que el club «nunca autorizó el viaje del jugador a Italia, su revisión médica en otra institución ni el entrenamiento en ningún club. Todas estas circunstancias fueron toleradas ante la voluntad de poder concretar la transferencia».