No hubo mucho misterio para conocer el árbitro que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) designó para intentar impartir justicia en el superclásico que River Plate y Boca Juniors reeditarán este domingo 7 de mayo. Además, tampoco hubo sorpresa con la elección realizada, ya que se trata de un hombre con varios de estos duelos entre «Millonarios» y «Xeneizes» en la mochila: Darío Herrera.

De hecho, el árbitro neuquino viene de dirigir los últimos dos superclásicos; ambos con triunfo 1-0 para Boca, uno en el «Monumental», el otro en la «Bombonera». Es decir, será su tercera vez consecutiva en este tipo de partidos trascendentales para el destino de Boca y River. Lo curioso que quizás se deba señalar es que hace un par de semanas atrás Herrera dirigió el clásico entre Independiente y Racing y cometió un determinante error, al cobrar un penal a favor de la «Academia» cuando la infracción se cometió afuera del área.

El resto de la terna arbitral será compuesta por los asistentes Juan Pablo Belatti Pablo González, el cuarto árbitro Yael Falcón Pérez y el encargado de revisar las acciones y decisiones arbitrales desde el VAR: Silvio Trucco. Vale recordar que el clásico duelo se desarrollará este domingo en el estadio «Monumental», desde las 17.30 horas. Este partido por la LPF será el primero de este año entre ambos equipos, a la espera de conocer la fecha, horario y lugar de la final por el Trofeo de Campeones.

Volviendo a las estadísticas, hay que decir que el historial completo de Darío Herrera dirigiendo choques entre River y Boca es de 5 partidos en total, con 3 triunfos para el «Xeneize» y 2 empates. El antecedente más reciente, como se señaló arriba, fue el del 11 de septiembre del año pasado: cuando el equipo de Hugo Ibarra festejó en La Boca con el tanto de Darío Benedetto, por la fecha 18 de la Liga Profesional 2022. Mientras que el antecedente más recordado, y acaso más emblemático, es aquel disputado en la Bombonera por la Copa Libertadores 2015, cuando los barrabravas del local arrojaron gas pimienta a los jugadores de River en la manga y no permitieron que se disputara el segundo tiempo de la revancha por los octavos de final.