La final de Copa Libertadores, entre Boca y Fluminense, ¿puede cambiar de sede?
Cuando solamente restan 16 días para que se dispute la gran final de la Copa Libertadores 2023, entre Boca Juniors y Fluminense, este jueves trascendió que existe la posibilidad de modificar la sede prevista para albergar ese partido: el estadio Maracaná. La información surgió desde el diario «O Globo» de Brasil, y según la misma el problema se originaría porque Flamengo se niega rotundamente a cambiar su localía para los partidos correspondientes al Brasileirao, que serán previos a la final del torneo continental.
En la previa del partido que definirá al nuevo campeón de la Libertadores, la Conmebol planteó que el Maracaná debe estar disponible con dos semanas de anticipación, es decir, desde el 21 de octubre. La idea, sobre todo, es cuidar el césped, que ya viene bastante castigado. Como excepción, se le permitió a Flamengo disputar un partido importante ante Vasco da Gama el domingo 22, y se esperaba que ese fuera el último evento en el estadio antes del sábado 4 de noviembre.
Sin embargo, algo cambió en la postura de los dirigentes del «Fla» y ahora el clásico rival de Fluminense presentó una queja: quiere recibir también allí al Red Bull Bragantino el 28 de octubre, es decir, el domingo previo a la final. Sus dirigentes son terminantes en no querer resignar la localía. Según Globo Esporte de Brasil, Conmebol considera que el partido de Flamengo a seis días de la final de la Copa Libertadores «será sumamente dañino para el terreno de juego, lo que provocará daños tanto técnicos como de imagen en el espectáculo».
Más allá de esta versión surgida en la prensa brasileña, desde la máxima entidad del fútbol sudamericano no reconocen ningún foco de conflicto, al menos hasta ahora. Incluso, a priori parece poco probable que el órgano que preside Alejandro Domínguez pueda llegar a tomar tal decisión cuando gran parte de las localidades -todas excepto los 20 mil lugares que tiene Boca- ya fueron vendidas. Además, eso implica que miles de hinchas sacaron sus pasajes y alquilaron hospedaje para estar presentes el 4 de noviembre.
Justamente para este jueves, por la tarde, está prevista una reunión entre autoridades de Conmebol, Boca y Fluminense en la sede que el organismo tiene en Luque, Paraguay. También habrá enviados de la AFA y de la Confederación Brasileña de Fútbol (CFB). Si bien se trata de un encuentro de camaradería propio de este tipo de partidos, que no tenía ningún tema relevante en agenda, el panorama cambió ante el reclamo de los dirigentes de Flamengo y el apoyo que recibieron de parte de la CFB para jugar ante Red Bull Bragantino en el Maracaná a menos de una semana de la final.
