De subsistir gracias al «Metegol», a ser el goleador que amargó a Boca Juniors en la Copa LPF 2024
Hace menos de veinticuatro horas, el futbolista José Mauri se convirtió en noticia por ser el autor del gol con el cual Sarmiento de Junín le igualó 1-1 a Boca Juniors un partido que ganaba, haciendo de local en la cancha de San Lorenzo de Almagro, por la segunda de la Zona B de la Copa de la Liga Profesional (LPF). Eso, a su vez, hizo que la increíble historia de vida y superación que el jugador del «Verde» lleva en sus espaldas abandone las sombras y pase a ser exhibida e iluminada en las primeras planas deportivas de este viernes.
Y es que Mauri tiene para contar experiencias que tranquilamente podrían haber sido frangmentos de la vida del propio Forrest Gump. El volante ofensivo, hoy en Sarmiento de Junín, se fue del país cuando ingresaba a su adolescencia, se crió futbolísticamente en Italia, tuvo que recurrir al «metegol» para subsistir económicamente, llegó a jugar en Parma, las juveniles del seleccionado de Italia y en el glorioso AC Milan.
José Agustín Mauri nació el 16 de mayo de 1997 en Realicó, al norte de la provincia de La Pampa. Se inició futbolísticamente en Ferro de Realicó. Con apenas 14 años, un representante se aprovechó de su sueño de triunfar en las grandes ligas del fútbol europeo y lo estafó, dejándolo tirado en Italia tras venderlo al Parma. «A los 14 años me llevó un representante y me dejó tirado en Italia. Me dejaron en una pensión, sin pasaporte y con gente que no hablaba español (…) vendió mi pase sin avisar al club de origen, cobró su plata y me abandonó», reveló en una entrevista con DSports. «Fue muy duro al principio, pero a mi familia jamás le dije nada, hasta que fui grande», recordó.
Allí es cuando el juego conocido como «Metegol» aparece como un salvavidas en la historia de Mauri. Al no poder jugar al fútbol y no tener a nadie que lo mantenga, Mauri encontró la supervivencia en el apasionante juego donde se representa un partido de fútbol con 22 jugadores de metal.«Me considero un crack en el metegol y en la pensión de Parma me mantenía gracias a eso, les jugaba por cualquier cosa a mis compañeros más holgados económicamente. Con esa plata me pagaba la comida y hasta me compré zapatillas», rememoró el futbolista pampeano.
Posteriormente, a sus 17 años, llegó el momento de mostrar su talento en el fútbol real. En la Copa Italia de 2013, José Mauri debutó como futbolista profesional con la camiseta de Parma, en un duelo ante Varese 1910, donde ingresó a los 68 minutos. Su nivel lo llevó a jugar seis encuentros con la Selección de Italia Sub 17 y, tras 36 partidos y dos goles convertidos en Parma, dio el salto al poderoso Milan. En su primera temporada disputó diez encuentros y fue cedido a préstamo un año a Empoli, luego volvió al «Rossonero» hasta que a fines de 2020 regresó a la Argentina para jugar en Talleres de Córdoba.
Tras un año y medio en la «T», ya en el 2022, se fue a Estados Unidos para jugar en el Sporting Kansas City de la Major League Soccer de Estados Unidos. Para 2023 regresó al país con la meta de vestir la casaca de Sarmiento de Junín, pero apenas pudo jugar dos partidos porque sufrió una dura lesión (rotura de ligamentos cruzados en la rodilla, con dos operaciones) que lo alejó de las canchas durante el resto de la temporada pasada.
Ahora, en un nuevo comienzo, en un nuevo capítulo de su vida, disputando su segundo encuentro en la presente temporada (el cuarto con el «Verde»), Mauri le dio el empate a su equipo nada menos que contra Boca, club cuyo presidente es Juan Román Riquelme, su máximo ídolo futbolístico, a quien lo tiene eternizado en un tatuaje sobre su pierna. Y como si esto fuera poco, en el festejo de gol, el «8» de Sarmiento se puso la «redonda» debajo de su camiseta y sonrió con felicidad plena, confirmando que su hijo/a viene en camino con un pan, y quizás goles, bajo el brazo.
