El caso de espionaje ilegal a figuras políticas fue un cimbronazo en medio del tramo final hacia el balotaje. Políticos, empresarios y periodistas figuran entre más de las 1.000 personas espiadas de manera ilegal. Habría sido de parte de un expolicía, condenado por causas similares, que informaba a un referente del oficialismo. Sin embargo, la causa se encuentra en plena investigación todavía.

El director del Observatorio de Calidad Institucional de la Universidad AustralMarcelo Bermolén, brindó declaraciones al respecto. El especialista se desempeña en el área de acceso a la información pública. Según su mirada, la vulnerabilidad a la que está expuesta la sociedad como consecuencia del espionaje y el mal manejo de la información es muy «sensible».

«La Argentina, a 40 años de la democracia, está mostrando una de sus peores imágenes. Hechos de corrupción y escándalos de espionaje que la sociedad parece haber naturalizado. Ya no se conmueve frente a los escándalos de corrupción, frente a la difusión de escuchas ilegales, de espionajes, de gente en situación vulnerabilidad frente a poderes del Estado. Los cuales deberían ser administrados y controlados con muchísimo cuidado. Estamos hablando de la vida privada de argentinos; del seguimiento y espionaje de figuras importantes de la Argentina, jueces, funcionarios y empresarios», agregó el especialista.

«Es importante que la sociedad reaccione, que tome conciencia y lo ponga en agenda. Que no solo voten el próximo 19 de noviembre cuestiones vinculadas a la economía. Estamos votando con el uso de nuestro sufragio, que es la soberanía más importante que tenemos los ciudadanos, valores de la democracia, eso también está en juego», concluyó Bermolén.