Las industrias del NOA encendieron las alarmas por una posible paralización de la producción debido a las restricciones en el suministro de gas natural que comenzarían a regir durante el invierno. La preocupación crece especialmente en Tucumán, donde los sectores azucarero y citrícola advirtieron que la falta de energía podría frenar las zafras y provocar un fuerte impacto económico y social en toda la provincia.

La crisis se profundizó luego de una serie de reuniones realizadas este lunes entre empresarios, entidades productivas y autoridades energéticas. El conflicto se originó tras la decisión del gobierno de Javier Milei de reducir el flujo de gas destinado al norte argentino ante la demora en la reversión del Gasoducto del Norte y el aumento previsto de la demanda por la llegada de las bajas temperaturas.

El encuentro que terminó de disparar la preocupación fue una reunión virtual entre representantes de la Unión Industrial de Tucumán, el Centro Azucarero Regional de Tucumán, la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino y directivos de Naturgy NOA. Allí, las entidades empresarias recibieron información sobre posibles limitaciones en el abastecimiento durante los próximos meses y advirtieron sobre el impacto que podría tener en plena temporada productiva.

Desde la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino señalaron que un corte en el suministro generaría una “parada forzosa” de la industria y afectaría de manera inmediata a toda la cadena operativa. Según explicaron, sin procesamiento industrial también se frenan los empaques y la actividad en las fincas, lo que terminaría afectando miles de puestos de trabajo vinculados a la cosecha y exportación de limón.

La entidad remarcó además que la fruta es perecedera y que los tiempos biológicos no pueden adaptarse a la disponibilidad energética. En ese contexto, advirtieron que una interrupción prolongada pondría en riesgo compromisos internacionales y el ingreso de más del 50% de las divisas que genera Tucumán.

El comunicado difundido por Acnoa también reclamó una respuesta urgente del Gobierno nacional para garantizar el abastecimiento de gas a precios razonables durante el período de zafra. “Sin energía, la pérdida de producción, empleo e ingresos regionales será total e irreversible”, alertaron desde la entidad empresaria.

Por su parte, la vicepresidenta de la Unión Industrial de Tucumán, Florencia Andriani, sostuvo que las restricciones podrían extenderse entre 80 y 90 días, un escenario que calificó como “atroz e insostenible” para la economía provincial. Según explicó, la capacidad de suministro disponible no alcanzaría para cubrir la demanda industrial durante el invierno.

La dirigente remarcó que tanto la cosecha de limón como la molienda de caña dependen de tiempos específicos que no pueden interrumpirse sin consecuencias severas. “A la caña no le puedo decir que espere y arranquemos de vuelta cuando tengamos gas. La fruta tiene su momento de cosecha y la caña también”, afirmó.

Andriani también cuestionó la política energética nacional y apuntó contra la falta de previsión para garantizar el abastecimiento interno antes de avanzar con cambios en el esquema de subsidios y distribución. Según sostuvo, muchas industrias del norte no tienen capacidad financiera para salir al mercado internacional a comprar gas a precios más altos, como sí hicieron grandes empresas vinculadas al sector petrolero y minero.

La referente industrial advirtió además que el problema no se limita a las pérdidas económicas de las empresas, sino que podría transformarse en una crisis social por el impacto sobre el empleo y la actividad regional. “La falta de gas y una fábrica parada no es solamente un problema financiero para las industrias; es un problema social para los trabajadores y para toda la provincia”, señaló.

Mientras tanto, el período invernal ya comenzó oficialmente para el sistema energético nacional y las empresas del NOA fueron notificadas sobre la posibilidad de cortes en el suministro para grandes usuarios e industrias con contratos interrumpibles. La medida, impulsada por la Secretaría de Energía de la Nación, habilita a Naturgy NOA a aplicar restricciones para priorizar el abastecimiento de usuarios residenciales, hospitales y servicios esenciales frente a eventuales picos de consumo por las bajas temperaturas.