En el día de hoy, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, recibió otra amenaza narco luego de ejecutar un operativo en la ciudad de Rosario. La fiscalía investiga un mensaje intimidatorio. El mismo fue escrito con aerosol en la puerta de una escuela. En el mensaje se podía leer «con los presos no se jode». Este apareció horas después de que el Ministerio de Seguridad, junto a la fiscalía, derrumbaran seis búnkers de Los Monos y Alvarado que operaba en las cercanías.

El mensaje apareció luego de una serie de balaceras y amenazas dirigidas al gobernador en inmuebles públicos. Una de las pintadas tuvo lugar en la Escuela Técnica número 466 General Manuel Savio. Otra pintada idéntica se registró en un centro de salud llamado Jean Henry Dunant, a pocas cuadras de la escuela. Por otro lado, el 27 de diciembre pasado dos personas fueron detenidas tras un tiroteo con la policía. Una de ellas llevaba una nota intimidatoria dirigida al gobernador. El caso es llevado adelante por el fiscal Franco Carbone. Los investigadores no descartan que hayan sido las mismas personas las que efectuaron ambas pintadas. Esto es aún materia de investigación y se esperan pericias caligráficas.

Medidas contra el narcotráfico

Desde que asumió al gobierno, Pullaro llevó adelante una una batería de medidas contra el narcotráfico. Una de las primeras fue rehabilitar los pabellones de máxima seguridad para presos de alto perfil. Por otro lado, efectuó el traslado de presos de comisarías hacia centros de reclusión efectiva. También se llevaron a cabo múltiples allanamientos y megaoperativos para desarmar sitios dominados por narcotraficantes. Además, la sanción de la Ley de Narcomenudeo transfirió a la justicia local la persecución del “microtráfico”. Esto detonó la guerra entre clanes y puso a Rosario al tope del ranking de homicidios.

El gobernador afirmó hoy que a los narcos «les molesta que los presos estén aislados porque cuando controlamos la cárcel, controlamos las calles”. Como consecuencia de las medidas, las amenazas escalaron y Pullaro tuvo que mudar a su familia fuera de la ciudad. La mayoría no se publican en los medios. Esto se debe a la intención del gobierno de que estos no se convierta en una caja de resonancia para los grupos narcos. No obstante, Pullaro manifestó estar “tranquilo” y dispuesto a continuar con las políticas contra el narcotráfico.