El Gobierno de Tucumán dispuso el cese inmediato de un agente del Servicio Penitenciario provincial tras su detención en un asalto y la constatación de antecedentes graves vinculados al uso indebido de su arma reglamentaria. La decisión quedó formalizada mediante un decreto del Poder Ejecutivo y fue respaldada por dictamen de la Fiscalía de Estado.

Se trata de Carlos Gerardo González Aredes, quien se desempeñaba como personal transitorio del Servicio Penitenciario de Tucumán. La medida fue adoptada luego de que el efectivo fuera aprehendido por la Policía en el marco de un robo, procedimiento en el que se logró el secuestro del dinero sustraído y la detención de dos personas, entre ellas el ahora exagente.

El decreto firmado por el ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa, fundamenta la desafectación en la gravedad del hecho y en la existencia de antecedentes disciplinarios previos. En enero de este año, González Aredes había sido sancionado con 30 días de arresto por un episodio en el que utilizó su arma reglamentaria de manera indebida, en una causa caratulada como lesiones con arma de fuego.

Desde el Ejecutivo se remarcó que la condición de personal transitorio no otorga estabilidad laboral y que la continuidad en funciones está sujeta al cumplimiento estricto de los deberes éticos y legales que exige la función penitenciaria. En ese sentido, se sostuvo que la conducta del agente resulta incompatible con los estándares de idoneidad, honorabilidad y buena conducta previstos en la normativa vigente.

El instrumento oficial concluye que los hechos que motivaron la detención, sumados a las sanciones anteriores, evidencian un comportamiento apartado de las obligaciones propias del cargo y afectan el prestigio institucional. Por ese motivo, se determinó que el agente “no conserva las condiciones exigidas” para integrar el Servicio Penitenciario.

La resolución se inscribe en una política de depuración de las fuerzas de seguridad provinciales, con el objetivo de apartar de la función pública a aquellos efectivos involucrados en hechos delictivos o conductas incompatibles con su rol.