El Gobierno logró aplazar hasta fines de julio la primera revisión técnica del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La prórroga, que inicialmente estaba prevista para mediados de junio, le otorgó al Ejecutivo un margen de tiempo extra para intentar cumplir con la exigente meta de acumulación de reservas. Sin embargo, el objetivo aún luce lejano: el Banco Central necesita sumar alrededor de USD 4.000 millones para alcanzar el umbral comprometido con el organismo.

En el equipo económico relativizaron la posibilidad de un incumplimiento y señalaron que prefieren mirar el proceso en su conjunto. Según explicaron fuentes oficiales, la estrategia apunta más a consolidar una tendencia que a alcanzar una fecha de corte específica.

Bonos y operaciones Repo para sumar divisas

Ante la decisión del BCRA de mantenerse al margen del mercado oficial incluso en plena cosecha gruesa, el Ejecutivo recurrió a instrumentos financieros para reforzar las reservas. Entre ellos, se destacó la colocación del Bonte 2030, destinado a inversores extranjeros, que permitió achicar parcialmente la brecha. Además, continúa en marcha la negociación de una operación Repo con bancos internacionales, por más de USD 1.500 millones.

Estas operaciones permiten acceder a liquidez en dólares sin acudir a la emisión monetaria. Según estimaciones de la consultora 1816, si se concreta el Repo por USD 2.000 millones, el faltante se reduciría a unos USD 2.000 millones. No obstante, para cumplir con la meta total antes de fin de julio, será necesario acumular cerca de USD 8.300 millones debido a los vencimientos de deuda que se avecinan.

Julio: el mes más exigente del año

El Tesoro deberá afrontar vencimientos por USD 4.300 millones el próximo 9 de julio, entre intereses y capital de los bonos Globales y Bonares. Este compromiso complicará aún más el panorama de reservas, ya que ese desembolso se restará de las tenencias internacionales netas consideradas por el FMI.

A pesar del fuerte ingreso de divisas del agro, que en mayo alcanzaron los USD 3.054 millones —un 21% más que en abril— el BCRA no intervino en el mercado cambiario. La decisión de dejar que las divisas sean absorbidas por el sector privado impidió que estos flujos fortalecieran las arcas del Central. En paralelo, las reservas brutas cayeron USD 2.009 millones en el mismo período, según datos de Suramericana Visión.

Qué pasa si no se cumple con la meta

En caso de no alcanzar la meta, el Gobierno podría solicitar un “waiver” al directorio del FMI. Esta dispensa permitiría continuar con el programa y habilitaría el desembolso previsto de USD 2.000 millones, aunque el objetivo no se haya cumplido en su totalidad.

Analistas privados consideran que, incluso con la extensión de plazos, el cumplimiento de las metas sigue siendo complejo. GMA Capital advirtió que el panorama financiero de los próximos meses será aún más exigente que el actual, y que las herramientas disponibles no garantizan el éxito. «Evitar el waiver puede haber sido una prioridad, pero el escenario no parece más liviano», indicaron.

El margen es cada vez más estrecho

Mientras la meta formal se mantiene firme, el Gobierno deberá combinar varias estrategias: más emisiones de bonos para atraer divisas, el cierre del Repo en negociación y una gestión austera del gasto público. Sin embargo, cada día que pasa sin avances concretos aumenta la presión de los mercados y del FMI. «No es una preocupación diaria», dijo días atrás el secretario de Finanzas, Pablo Quirno. Pero el calendario avanza y el reloj no se detiene.