Trump ordenó reducir los ejercicios militares con Corea del Sur porque considera que envían una señal “hostil” a Pyongyang
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó reducir de manera “sustancial” la participación estadounidense en los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, que comenzaron este lunes 17 de agosto y se extenderán durante 11 días. El mandatario cuestionó el costo de las maniobras y sostuvo que representan una señal “totalmente inapropiada y hostil” para Corea del Norte.
Los ejercicios, denominados Ulchi Freedom Shield, comenzaron de acuerdo con el cronograma previsto pese a la decisión de Trump. El Ministerio de Defensa surcoreano confirmó que las actividades continuaban con normalidad.
Trump manifestó su posición a través de Truth Social y volvió a destacar el vínculo que mantiene con el líder norcoreano, Kim Jong Un. “Partiendo de mi muy buena relación con Kim Jong Un, de Corea del Norte, no estoy contento con el hecho de que Estados Unidos aceptara, hace mucho tiempo, participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur”, escribió.
El presidente estadounidense también cuestionó el costo de las maniobras y afirmó que “envían una señal totalmente inapropiada y hostil” hacia Pyongyang.
Trump no canceló los ejercicios, pero ordenó reducir la participación
El mandatario explicó que la decisión se tomó cuando ya era demasiado tarde para cancelar completamente la participación estadounidense. Por ese motivo, instruyó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, para que redujera considerablemente el despliegue de tropas estadounidenses.
La medida se conoció después de que Trump publicara una fotografía junto a Kim Jong Un correspondiente a uno de sus encuentros de 2019. El presidente volvió así a reivindicar la relación personal que mantiene con el líder norcoreano como parte de su postura para reducir la intensidad de las maniobras.
Los ejercicios tienen como objetivo preparar a las fuerzas estadounidenses y surcoreanas frente a un eventual conflicto con Corea del Norte. Entre las actividades previstas figuran simulaciones con drones, ataques cibernéticos, interferencias en los sistemas de navegación GPS y escenarios de combate contra fuerzas norcoreanas.
Corea del Norte volvió a advertir sobre una posible respuesta
Pyongyang cuestionó las maniobras antes de su inicio y sostiene que constituyen un ensayo para una eventual invasión de Corea del Norte. El gobierno norcoreano también advirtió que podría responder con medidas de “disuasión” más contundentes.
En los días previos al comienzo de los ejercicios, Corea del Norte lanzó un misil balístico hacia el mar de Japón, en una nueva señal de tensión con Washington y Seúl.
Estados Unidos mantiene aproximadamente 28.500 soldados en Corea del Sur como parte de su estrategia de defensa frente a una eventual amenaza proveniente del Norte. La presencia militar estadounidense constituye uno de los principales componentes de la alianza entre Washington y Seúl.
La península coreana continúa técnicamente en estado de guerra. El conflicto entre Corea del Norte y Corea del Sur, desarrollado entre 1950 y 1953, terminó con un armisticio, pero nunca con un tratado de paz.
La decisión de Trump vuelve a poner bajo la lupa el futuro de la alianza militar entre Estados Unidos y Corea del Sur. Al mismo tiempo, el mandatario estadounidense busca reducir las señales de confrontación y mantener abierto el canal político con Kim Jong Un.