El secretario de Obras Públicas, Luis Giovine, justificó el fuerte recorte en infraestructura al señalar que el Ejecutivo nacional encontró un sistema «desordenado» con más de 2.300 obras activas al asumir. La primera medida fue reorganizar el mapa de proyectos, priorizando aquellos proyectos de la obra pública que se alinean con las competencias nacionales y eliminando los que correspondían a municipios, como cordones cuneta o piletas techadas.

El funcionario expuso este nuevo enfoque durante la Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), donde detalló que el criterio de selección también incluyó la posibilidad de financiamiento. Como resultado, se dieron de baja 1.668 obras y otras 500 fueron transferidas a provincias y municipios. Solo 183 quedaron bajo ejecución directa del Estado nacional.

Avances en la descentralización

Según Giovine, 21 provincias ya firmaron acuerdos con Nación para gestionar parte de estas obras. De las 183 que siguen bajo la órbita del Gobierno, 122 ya fueron reactivadas, lo que representa cerca del 70%. Sin embargo, admitió que aún hay negociaciones contractuales pendientes en 42 obras y que nueve deberán ser relicitadas.

En paralelo, el 59% de las transferencias ya se efectivizó, mientras que las obras dadas de baja alcanzan un 20% de avance administrativo. También indicó que el ENOHSA fue cerrado en noviembre y sus funciones pasaron a la Subsecretaría de Recursos Hídricos, que ahora gestiona 96 obras prioritarias.

Proyectos nuevos y obras en Tucumán

El secretario anunció la incorporación de nuevas licitaciones. En total, se sumaron nueve proyectos y cuatro de ellos están por comenzar. Entre las obras destacadas mencionó un acueducto que involucra a Tucumán, Catamarca y Chaco, así como una planta de tratamiento cloacal en Pinamar.

Además, confirmó que se implementará un sistema único de gestión de obra pública para homogeneizar los seguimientos y que se eliminarán los anticipos financieros en la mayoría de los casos, salvo excepciones puntuales donde no superen el 10%.

Vivienda y sector privado

Sobre la construcción de viviendas sociales, Giovine reiteró que el objetivo es trasladar todas las obras del extinto Procrear a las provincias. Si alguna provincia no muestra interés, esas iniciativas serán canceladas. También abrió la posibilidad de que el sector privado intervenga en la continuación de esos proyectos, y anticipó novedades en el corto plazo.

El secretario destacó que la reciente implementación de la hipoteca divisible será un factor dinamizador del sector inmobiliario. «Ya nació esta medida para proyectos privados y estamos trabajando en su reglamentación junto a Economía y Justicia», aseguró.