Moody’s mejoró la calificación de la deuda argentina y destacó el rumbo económico del Gobierno
La calificadora internacional Moody’s mejoró la calificación de la deuda soberana de Argentina y modificó su perspectiva de estable a positiva. La decisión se apoyó en la consolidación del superávit fiscal, la desaceleración de la inflación y el avance del programa económico impulsado por el Gobierno nacional.
En su último informe, la agencia elevó la calificación de riesgo crediticio de largo plazo en moneda local y extranjera de Caa1 a B3. Según explicó, la mejora responde a que «el riesgo de default de la Argentina ha disminuido de manera material» como consecuencia del proceso de estabilización macroeconómica y del fortalecimiento de los fundamentos económicos.
La decisión se suma a las mejoras anunciadas en los últimos meses por Fitch Ratings y S&P Global Ratings, consolidando una visión más favorable sobre la capacidad de pago del país por parte de las principales agencias internacionales.
Desde el Ministerio de Economía celebraron la noticia. El ministro Luis Caputo y el secretario de Política Económica, José Luis Daza, destacaron que las tres grandes calificadoras internacionales ubican ahora a la Argentina dentro de la categoría B-, lo que, según señalaron, podría facilitar el ingreso de inversiones institucionales.
Qué factores destacó Moody’s
En su análisis, Moody’s sostuvo que el sostenimiento del equilibrio fiscal, la baja de la inflación y la continuidad del proceso de liberalización económica fortalecieron la confianza en las políticas oficiales y redujeron la volatilidad macroeconómica.
La calificadora también valoró la mejora de la posición externa del país, impulsada por el crecimiento de las exportaciones, el ingreso de inversión extranjera directa en los sectores de energía y minería y un mayor acceso al financiamiento internacional.
Además, elevó el techo de la deuda en moneda local de B1 a Ba3 y el de moneda extranjera de B2 a B1, al considerar que existe una mayor previsibilidad en las políticas públicas y una menor intervención estatal en la economía.
Crecimiento previsto y advertencias
Moody’s proyectó que la economía argentina crecerá un 3,4% en 2026 y un 3,5% en 2027, impulsada principalmente por inversiones en hidrocarburos, minería e infraestructura. En ese sentido, destacó el impacto esperado del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que reúne proyectos por unos US$141.700 millones.
No obstante, la agencia advirtió que continúan presentes riesgos políticos de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Según el informe, un eventual cambio en el rumbo de las políticas económicas podría afectar la confianza de los inversores y generar nuevas distorsiones en áreas como el mercado cambiario, el comercio, la inversión y las cuentas fiscales.
El reporte también señaló que persisten desafíos sociales y estructurales, entre ellos un mercado laboral rígido, el impacto que aún tiene la inflación sobre distintos sectores y las desigualdades económicas. Aunque prevé una recuperación de los salarios reales en actividades vinculadas a las exportaciones, Moody’s consideró que los sectores orientados al mercado interno todavía enfrentan un escenario más desafiante.