Falleció Bill Rasmussen, creador de ESPN, a los 93 años
Bill Rasmussen, creador y cofundador de ESPN, murió a los 93 años en su casa de Florida por complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson, diagnóstico que había revelado en 2019.
La cadena, el historiador Mike Soltys y medios como The New York Times y The Associated Press confirmaron el fallecimiento, que marcó el cierre de un capítulo fundacional de la televisión deportiva.
La creación de ESPN se gestó tras el despido de Rasmussen en 1978 de los New England Whalers, donde se desempeñaba como director de relaciones públicas.
Junto con su hijo Scott, inició el proyecto con un adelanto de USD 9.000 en tarjeta de crédito. “Pensé, ¿por qué no hacer un canal que esté encendido todo el tiempo?”, recordó.
La primer programación al aire de ESPN
La señal que impulsó debutó el 7 de septiembre de 1979 con la primera emisión de SportsCenter. Con una programación deportiva continua, la propuesta modificó el modo en que la audiencia siguió los eventos y consolidó el modelo de cobertura permanente que luego se expandió en la industria.
El plan original apuntaba a un canal de cable para deportes locales en Connecticut, pero la sugerencia de invertir en tiempo satelital amplió el alcance a nivel nacional. El mismo día que aseguraron el respaldo financiero de la empresa Getty Oil y un acuerdo con la National Collegiate Athletic Association, avanzaron con la construcción del estudio en Bristol, Connecticut, que no estaba terminado cuando la señal salió al aire.
La primera transmisión contó con la presencia del comentarista George Grande y el primer evento en vivo fue un partido de sóftbol.
Obstáculos iniciales y evolución de ESPN
La permanencia de Bill y Scott Rasmussen en la empresa fue breve. En 1980, Getty Oil, que entonces poseía el 85% de la red, decidió apartarlos. Años después, la participación mayoritaria pasó a manos de ABC tras la compra de Getty por Texaco, un movimiento que redefinió el control de la compañía en su etapa de expansión. Aunque su salida ocurrió al poco tiempo, la figura de Rasmussen siguió asociada al origen de la señal.
“Muchísima gente nos dijo que no había suficiente deporte para un canal de 24 horas. No discutí con nadie. Simplemente pensé que ellos estaban equivocados y yo tenía razón”, dijo en declaraciones citadas por AP. En 1999, ejecutivos de ESPN lo invitaron nuevamente para celebrar el aniversario número 20 de la cadena, lo que inició una reconciliación institucional.
Dos décadas después, en 2019, Rasmussen recorrió el país para los festejos por los 40 años de ESPN y dio discursos tanto en Walt Disney Co. como en la propia señal.
Reconocimientos, vida personal y legado
Nacido en Chicago en 1932, Rasmussen estudió en la Universidad DePauw y la Universidad Rutgers, sirvió en la Fuerza Aérea y trabajó como locutor en radio y televisión en la década de 1960. Según The New York Times y The Associated Press, en 2025 fue incorporado al Salón de la Fama de la Radiodifusión Deportiva, un reconocimiento que lo ubicó entre las figuras de la historia del periodismo y la transmisión de eventos. En el plano familiar, estuvo casado durante 56 años con Lois, quien falleció en 2011. Le sobrevivieron sus hijos Scott, Glenn y Lynn, siete nietos, un bisnieto y una bisnieta.
El presidente de ESPN, Jimmy Pitaro, lo definió como “un hombre extraordinario, un visionario y un innovador que concibió la idea de una red enteramente dedicada a los deportes”.
Añadió: “Ninguno de nosotros estaría aquí hoy si no fuera por la pasión de Bill y por todo el trabajo duro y el espíritu emprendedor que puso en la construcción de ESPN a fines de los años 70”, de acuerdo con The New York Times y The Associated Press.
George Grande evocó el entusiasmo de los inicios: “No sabíamos si duraríamos cuatro semanas, cuatro años y mucho menos 40 y tantos, pero sabíamos que era algo especial”. Para Chris Berman, histórico presentador de la cadena, Rasmussen fue “nuestro George Washington y un buen amigo”, y resaltó su optimismo inagotable.
La muerte de Rasmussen reactivó el recuerdo de aquel lanzamiento con un estudio todavía en obras y una apuesta que, en su momento, muchos consideraron improbable. Casi medio siglo después, ESPN sigue funcionando como prueba de aquella intuición inicial: que siempre habría alguien dispuesto a mirar deportes a cualquier hora.