El Centro de Industriales Panaderos de la provincia informó que el pan volverá a sufrir un incremento a partir de la próxima semana. El kilo en Tucumán podría rondar entre los $2.300 y $2.500. Pablo Albertus, presidente de la asociación que nuclea a las principales panaderías tucumanas, explicó que la decisión de ajustar los precios se debe al aumento constante en los costos de producción, especialmente en lo que respecta a los servicios públicos como luz y gas. 

«El impacto de la energía ha sido muy fuerte. De una boleta de luz que pagábamos $500.000 mensuales, ahora pagamos $1.300.000. Lo mismo con el gas, de $100.000 a $1 millón», señaló Albertus. «Si bien la inflación ha bajado en los últimos meses, los costos siguen subiendo y debemos recomponerlos para poder seguir operando», agregó. En ese sentido, Albertus advirtió que la falta de subsidios puso en jaque a muchas panaderías y la situación para mantenerlas se vuelve insostenible.

A pesar de la inflación descendente, las ventas en la provincia no se han recuperado. «Vemos que la gente compra más unidades de pan, pero porque no les alcanza para comprar otros alimentos. Con $2.300, muchos almuerzan, meriendan y cenan pan», sostuvo Albertus. El aumento en insumos y servicios, sumado a los compromisos paritarios obligaron a las panaderías a ajustar nuevamente sus precios a poco más de dos meses. 

Desde el sector destacaron que algunas medidas del gobierno provincial ayudaron a mitigar la crisis. Entre ellas resaltan la reducción del ingreso bruto en la venta al público, de 6% a 1,5% para las panaderías pequeñas y 3,5% para las grandes. «Esperamos que el gobierno nacional logre una reactivación económica en el corto plazo», cerró Albertus.