En un nuevo intento por debilitar al Gobierno y generar ruido político, el bloque Unión por la Patria presentó dos proyectos en el Congreso para revocar las facultades delegadas al presidente Javier Milei, aprobadas el año pasado junto con la Ley Bases. Esta maniobra se suma a la reciente iniciativa de juicio político contra el mandatario, impulsada por el kirchnerismo en medio de la polémica por la criptomoneda $LIBRA.

La ofensiva, sin fundamentos sólidos en términos legislativos, no tendría posibilidades reales de prosperar, según los expertos parlamentarios. Sin embargo, deja en evidencia la estrategia del kirchnerismo de apostar a la desestabilización del Gobierno, en lugar de ofrecer una oposición constructiva.

Un intento por restarle poder al Ejecutivo

El primer proyecto fue presentado en la Cámara de Diputados por Victoria Tolosa Paz, quien aseguró que la delegación de facultades votada junto con la Ley Bases debe ser revocada. La iniciativa cuenta con el respaldo de 48 diputados kirchneristas, quienes buscan limitar las herramientas del Ejecutivo para gobernar en un contexto de crisis económica heredada.

En paralelo, en el Senado, los legisladores Anabel Fernández Sagasti, José Mayans, Juliana Di Tullio y Lucía Corpacci impulsaron otro proyecto con el mismo objetivo. Sin embargo, este documento añade un artículo que exige al Gobierno un informe detallado sobre el uso de las facultades delegadas dentro de los 30 días posteriores a la entrada en vigencia de la norma.

Una oposición que no suma

El kirchnerismo, lejos de asumir responsabilidades por la situación actual del país, se enfoca en obstaculizar al Gobierno con maniobras políticas que buscan generar conflicto en lugar de soluciones. En lugar de presentar proyectos que aporten al debate sobre la recuperación económica o el fortalecimiento institucional, optan por la confrontación sistemática, una táctica repetida que ha marcado su historia reciente.

Mientras Milei enfrenta una crisis que se gestó durante décadas de corrupción y desmanejos económicos. Los mismos dirigentes que formaron esas gestiones plagadas de condenas judiciales por corrupción se presentan ahora como defensores de la democracia y el equilibrio de poderes.

Facultades delegadas: herramienta clave para gobernar

Las facultades delegadas, aprobadas en el Congreso en abril de 2024, le otorgan al Ejecutivo herramientas para avanzar en la reestructuración del Estado, reducir el gasto público y garantizar la estabilidad económica. Incluyen la declaración de emergencia en materia administrativa, económica, financiera y energética, permitiendo reorganizar organismos y optimizar recursos.

Lejos de representar un abuso de poder, estas facultades se votaron democráticamente y se enmarcan dentro de una estrategia de recuperación económica que busca ordenar el desastre dejado por las gestiones anteriores.

El intento de revocarlas, a pocos meses de su implementación, demuestra la intención del kirchnerismo de poner obstáculos en la gestión de Milei, buscando desgastar su gobierno en lugar de contribuir al desarrollo del país.