Economistas advirtieron que no habrá un boom del consumo en 2026 y que las reformas podrían impactar en el poder de compra
En un encuentro con empresarios de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), economistas coincidieron en que el consumo no registrará un repunte significativo el próximo año, aun con una inflación más baja y un contexto macroeconómico más estable. Las proyecciones apuntan a un escenario de moderación en el gasto de los hogares, con una mayor tendencia al ahorro y un crecimiento concentrado en bienes durables.
“No esperen un boom del consumo”, advirtió Federico Moll, director de la consultora Ecolatina, durante su exposición. El analista sostuvo que la recuperación de la propensión al ahorro y el impacto de las reformas fiscales que impulsa el Gobierno limitarán el dinamismo del mercado interno en los próximos meses.
Más ahorro, menos consumo masivo
Según los datos de Ecolatina, la proporción del ingreso destinada al ahorro pasó del 6,2% en noviembre de 2023 al 16% en septiembre de 2025, mientras que los gastos fijos —como tarifas y servicios— aumentaron del 23% al 27,8% del presupuesto familiar. En consecuencia, el consumo general cayó del 70% al 55% del total de los ingresos.
“Las familias están gastando más en servicios esenciales y menos en alimentos o electrodomésticos, pero lograron recuperar su capacidad de ahorro. Esa tendencia va a continuar”, explicó Moll ante los empresarios de la CAC, presidida por Mario Grinman.
Impacto de las reformas y del nuevo esquema fiscal
Para el economista, las reformas estructurales que prepara el Gobierno de Javier Milei podrían tener un impacto inicial negativo en el poder de compra de los salarios. “La presión impositiva es alta y la forma de recaudar es ineficiente. Se le cobra mucho a las empresas y poco a las personas; si eso cambia, los ingresos pueden verse afectados al comienzo”, planteó.
Moll concluyó que la economía ingresará en una etapa de consumo “estabilizado, sin picos de ventas”, donde las empresas vinculadas a bienes durables —como autos y electrodomésticos— tendrán mejores perspectivas que las de consumo masivo.
Un escenario de crecimiento moderado
El economista jefe de la CAC, Matías Bolis Wilson, coincidió en que el panorama será prudente, aunque con señales de reactivación hacia fin de año. “Esperamos que, pasada la incertidumbre electoral, en noviembre y diciembre el consumo recupere algo de ritmo. No habrá un boom, pero sí un crecimiento sostenido si la economía acompaña”, señaló.
Bolis Wilson sostuvo además que una mayor tasa de ahorro no necesariamente implica una caída del consumo, sino una redistribución del gasto dentro del sistema económico. “Si una familia ahorra, otra puede acceder a crédito. El comportamiento no tiene por qué ser horizontal, puede haber crecimiento que acompañe la expansión de la economía”, explicó.
El equilibrio fiscal como ancla del nuevo ciclo
Por su parte, Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, destacó que la oportunidad de la Argentina tras las elecciones legislativas radica en consolidar el superávit fiscal como pilar del programa económico. “El Presidente que hizo el ajuste está convencido de que debe sostenerlo, y acaba de ganar las elecciones. El Pacto de Mayo plantea que el equilibrio fiscal es innegociable”, afirmó.
El analista también relativizó el peso de la restricción externa y sostuvo que el crecimiento de los sectores minero y energético permitirá aliviar la necesidad de divisas. “Si la restricción externa existe, dejará de ser un factor relevante gracias al balance positivo que se espera en minería y energía hacia 2030”, señaló.
