Cada 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión con la finalidad de promover la concientización y los esfuerzos para prevenir, diagnosticar y controlar la hipertensión arterial. Esta condición constituye el principal factor de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Al respecto, el Dr. Carlos Alonso habló con VOVE Tucumán, y se refirió a los riesgos y formas de prevenir la enfermedad. «La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad de causas variables, controlable en la mayoría de los casos, que disminuye la calidad y expectativa de vida. Esto se debe a su relación en forma directa con el riesgo de contraer otras enfermedades, cardiovasculares y no cardíacas».

Consultado sobre cuándo se considera que una persona sufre HTA y su relación con otras enfermedades conocidas, respondió: «Se considera que una persona tiene un riesgo significativo, cuando el incremento de su presión arterial supera los 140 mmHg (milímetros de mercurio), de presión sistólica (conocida como presión máxima) y su presión diastólica (conocida como mínima) es superior a los 90 mmHg, o ambas, esos valores se consideran el umbral para el diagnóstico. No obstante, la posibilidad de padecer otras enfermedades es mayor cuando la HTA se asocia con otros factores de riesgo. El caso más emblemático es la asociación con Diabetes», explicó el cardiólogo.

Una enfermedad multicausal

La clasificación de la enfermedad también cambia de acuerdo a los factores que le dieron origen. «Clásicamente se divide la HTA en primaria que es la más frecuente y no se reconoce una causa detectable; y HTA secundaria, cuando se logran identificar causas como ser trastornos de tiroides, obesidad, enfermedad renal, etc. La esencial o primaria se considera como una enfermedad con patrón hereditario de rasgos complejos. Puede aparecer como consecuencia de la interrelación con factores ambientales de riesgo (comida rica en sal, obesidad, etc.) y determinada susceptibilidad genética».

El perfil del paciente que consulta

«Por lo general los pacientes consultan por cefalea, la mayoría localizada en la nuca, dificultad para respirar, mareos y palpitaciones. Un porcentaje considerable de casos (20%) no presenta síntomas. Eso se conoce como HTA oculta», explicó Alonso.

«Yo recomiendo consultar siempre para la detección de la HTA. En casos como dolor de cabeza fuerte, náuseas o vómitos, estado confuso, alteraciones visuales y sangrado por la nariz, es fundamental la concurrencia inmediata a un centro asistencial», recomendó el profesional.

Prevalencia de HTA en Argentina: adultos y niños

«La prevalencia de HTA en Argentina es aproximadamente del 38%, siendo mayor en hombres que en mujeres. El porcentaje de mujeres hipertensas aumenta con la menopausia. Hay que aclarar que, cuatro de cada diez casos de hipertensos desconocen su enfermedad, siendo este desconocimiento significativamente mayor en hombres jóvenes«, advirtió el especialista respecto de la cantidad de gente que padece la enfermedad de forma silenciosa.

Al mismo tiempo, el doctor alertó también sobre los más chicos: «Toda la población puede sufrir de hipertensión arterial. Se calcula que un 3,5 % del total de niños y adolescentes en Estados Unidos tienen presión arterial alta. Sin embargo, a menudo la afección pasa desapercibida y no se trata porque se la considera una enfermedad del adulto y adulto mayor. Es cierto que a medida que aumenta la edad, aumenta la posibilidad de padecerla, pero es importante considerar que puede aparecer en adolescentes y niños».

Cómo prevenir y cómo vivir con la enfermedad

Para finalizar, Alonso aconsejó cómo actuar ante estos escenarios: «Lo mejor está en el control permanente de las cifras tensionales. Como consejos: una buena alimentación incorporando a la dieta frutas y verduras; no agregar sal a las comidas y no poner el salero en la mesa; la cesación tabáquica y el incentivo de la actividad física para disminuir el exceso de peso (caminar, bicicleta, correr); vigilar los factores de estrés; y si se está ya bajo tratamiento médico con presión normal, no suspender la medicación indicada sin consultar, bajo ningún aspecto«.

«Las consecuencias de la HTA se producen en determinados órganos. Ese efecto se llama «daño del órgano blanco» y corresponde a lesiones sobre  el corazón, la aorta, el cerebro , los riñones y las retinas, fundamentalmente», concluyó.