En el marco de la apertura del mercado vietnamita a los limones tucumanos, el gobernador Osvaldo Jaldo se reunió con el presidente de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA), Pablo Padilla y su par de FGF Trapani, Ricardo Trapani. En el encuentro también estuvo presente el ministro de Desarrollo Productivo, Álvaro Simón Padrós.

Este último señaló que “el sector citrícola está pasando una crisis profunda por factores externos e internos. No obstante, hoy hay empresarios que pudieron enviar el primer embarque de limones tucumanos a Vietnam. Si bien, desde el 2019 estaban aprobados los protocolos para exportar a ese país, no había ocurrido esta situación hasta este año. Desde la firma que conduce Trapani, se pudo exportar un contenedor de 25 toneladas. Es la primera exportación y obviamente con mucho entusiasmo y ganas de que el próximo año este país demande más limones tucumanos”.

Padrós también explicó que existen diversas oportunidades en esas latitudes. “Hay mercados que este sector, tan importante para economía de la provincia, está abriendo en el Asia Pacífico: China, Hong Kong, Indonesia, Malasia y, en esta oportunidad, Vietnam. Todo mercado que se abre es una enorme oportunidad para el sector. Nosotros exportamos a Europa el 60% de la fruta fresca. Es importante abrir nuevos negocios porque eso genera nuevas oportunidades”, detalló.

Por su parte, Trapani indicó al finalizar la reunión que “le expresamos al Gobernador y al Ministro de Desarrollo Productivo nuestra experiencia sobre la exportación a Vietnam, que implicó cerrar el circuito de un trabajo de larga data del Senasa, de la provincia, de la Secretaría de Agricultura y de ACNOA para la apertura de este mercado”. “Se dieron las circunstancias para hacer este primer embarque pese a la situación de la actividad, que está pasando un momento complejo”, continuó.

Finalmente, el empresario describió el tipo de transporte que tiene el producto tucumano. “Los cargamentos viajan en barcos, desde Valparaíso (Chile) y demoraron 35 días en llegar, con un tratamiento de frío a dos grados, cosa que es una operación riesgosa porque está muy cerca de la temperatura crítica para conservación de la fruta. Sin embargo, esta es una exigencia del país importador para el tratamiento para el control de moscas”.