El Gobierno nacional homologó el aumento salarial de Comercio y desactivó el conflicto con Cavalieri
El Gobierno nacional homologó esta semana la paritaria de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), el sindicato más numeroso del país. El acuerdo había quedado frenado por objeciones del Ministerio de Economía y fue finalmente avalado por la Secretaría de Trabajo, a cargo de Julio Cordero.
El entendimiento salarial incluye una suba no acumulativa del 6% escalonada en seis meses, con un incremento del 1% mensual entre julio y diciembre, además de asignaciones no remunerativas de $40.000 mensuales para todos los trabajadores del sector.
La resolución también dio validez al acuerdo anterior, firmado en abril, que había sido observado por Economía por superar la pauta oficial del 1% mensual. A pesar del rechazo del Gobierno, las empresas aplicaron ese incremento del 5,4% repartido en tres tramos, sin esperar la convalidación administrativa.
En ese momento, el Ministerio liderado por Luis Caputo presionó para que se modificaran varios ítems del convenio, que según su criterio aumentaban el costo laboral, y sostuvo la negativa hasta que se reformularan aspectos técnicos.
Cavalieri endureció su postura
El líder sindical Armando Cavalieri, históricamente alineado con las pautas oficiales, rompió su tono dialoguista tras el veto al acuerdo anterior. “¿Tener salarios que aumentan 1,7% es un peligro para la estabilidad? Si es así, estamos perdidos”, declaró en su momento.
El 28 de junio, FAECYS y las cámaras empresariales firmaron una nueva mejora salarial ajustada a los límites que fijó Economía: 1% mensual no acumulativo y sumas fijas. Sin embargo, el ministerio también demoró su aprobación, lo que generó nuevas tensiones con el gremio.
Con la homologación de este miércoles, el Gobierno cerró el capítulo más complejo del mapa salarial. La paritaria de Comercio no solo involucra a 1.200.000 trabajadores, sino que funciona como referencia para otros sectores.
Del acto participaron representantes de la Secretaría de Trabajo, de la FAECYS y de las cámaras CAC, CAME y UDECA. Cavalieri valoró el acuerdo como “una señal de continuidad y compromiso”, y remarcó la importancia de mantener un monitoreo constante ante la inflación.
Revisión y señal política
El convenio homologado incluye una cláusula de revisión prevista para noviembre, en caso de que la inflación supere lo pautado. Desde el Gobierno consideran que esta paritaria permite enviar una señal de orden y previsibilidad, en medio de un esquema de aumentos salariales moderados.
Además, con esta medida se cerró el último acuerdo pendiente entre los grandes gremios. En semanas anteriores, el Gobierno también homologó las paritarias de Sanidad (FATSA) y la UOM, que habían sido observadas por Economía.
