La repentina ausencia de Sun Haiyan y Liu Jianchao, dos altos representantes del aparato diplomático chino, generó inquietud dentro y fuera del país. Según confirmaron fuentes a la agencia Reuters, ambos funcionarios diplomáticos estarían siendo investigados por razones aún desconocidas.

El último registro público de Sun Haiyan fue el 1 de agosto, durante una recepción organizada por la embajada de Nepal en Beijing. Desde entonces, su paradero es incierto. Ex embajadora en Singapur y primera mujer en ocupar el cargo de subdirectora del Departamento Internacional del Partido Comunista Chino, habría sido detenida a comienzos de mes.

En paralelo, Liu Jianchao, actual jefe del mismo departamento y considerado por muchos como un candidato natural para asumir como ministro de Asuntos Exteriores, también fue apartado de la escena pública. Su residencia fue allanada y se encuentra bajo investigación, de acuerdo a tres fuentes vinculadas al régimen que pidieron mantener el anonimato.

Investigación interna

Ambas desapariciones ocurrieron sin que el gobierno emitiera información oficial al respecto. La falta de respuestas por parte del Departamento Internacional ni del Consejo de Estado chino profundiza el hermetismo y alimenta versiones internas sobre una posible purga dentro de la estructura diplomática.

La trayectoria de Sun Haiyan refleja más de dos décadas de servicio en áreas estratégicas del Partido Comunista. Su formación incluye un doctorado en Derecho por la Universidad de Pekín y estudios en la Universidad de Kyushu, Japón. Entre 2022 y 2023 fue embajadora en Singapur, donde organizó su despedida con una fastuosa recepción para 500 invitados.

Liu Jianchao, por su parte, encabezó recientemente una gira por Singapur, Sudáfrica y Argelia. Su posible caída recuerda al caso de Qin Gang, exministro de Asuntos Exteriores, destituido misteriosamente en 2023. Ambos eran figuras cercanas al presidente Xi Jinping.

A pesar del silencio oficial, los perfiles de Liu y Sun todavía figuran en el sitio institucional del Partido. Sin embargo, la señal que envía su desaparición simultánea impacta en la imagen de cohesión del gobierno chino, en un contexto global marcado por la disputa con Estados Unidos por la hegemonía comercial y geopolítica.