La dirección de PAMI resolvió despedir a la delegada del organismo en El Bolsón, María Eugenia Alonso, luego de que se confirmara que el pasado 18 de junio cerró las puertas del Centro de Atención Primaria (CAP) para sumarse a una manifestación en respaldo a la expresidenta Cristina Kirchner. La medida, que generó indignación entre los vecinos, dejó sin atención a miles de jubilados.

La decisión incluyó también la suspensión por 29 días de los empleados que se acoplaron a la jornada de paro, impulsada por el gremio ATE. Las autoridades del PAMI calificaron el hecho como una falta grave y advirtieron que no permitirán el uso partidario de oficinas estatales.

Carteles de paro y puertas cerradas

El episodio ocurrió en simultáneo con otras movilizaciones en distintos puntos del país. En los ventanales del CAP de El Bolsón, se observaron carteles con la consigna «Paro Nacional – ATE», mientras decenas de afiliados debieron volver a sus casas sin ser atendidos.

Tras el escándalo, el organismo emitió un comunicado donde afirmó que “esta intempestiva medida de fuerza afectó a más de 3.700 afiliados de la zona” y que se trató de “una manifestación militante en repudio a la condena de la expresidenta”.

La respuesta oficial se enmarcó en la línea de “transparencia y responsabilidad” que, según indicaron desde PAMI, forma parte del enfoque de gestión actual.

Denuncias de vecinos y cuestionamientos políticos

El cierre del centro fue denunciado por una vecina que relató a los medios locales que había salido junto a su madre de 89 años para realizar trámites, pero al llegar se encontraron con “una escena desoladora: puertas cerradas, vidrios cubiertos con carteles, sin guardia mínima ni personal disponible”.

En su testimonio, la mujer reconoció el derecho de los trabajadores a hacer paro, pero cuestionó que se lo hiciera sin prever un sistema de atención básica para personas mayores. “No hablamos de comodidad, hablamos de necesidades vitales de familias vulnerables”, expresó.

Los empleados involucrados intentaron minimizar los hechos asegurando que se encontraban en sus puestos y que la sede no estuvo cerrada. Sin embargo, las imágenes registradas por vecinos contradijeron esa versión. Las autoridades del organismo constataron que no hubo atención al público ni tareas internas realizadas.

Apoyo a la decisión del PAMI

La diputada libertaria Lorena Villaverde celebró la medida del organismo y sostuvo que “con los jubilados no se juega”. En sus redes sociales, afirmó que “las oficinas públicas deben ser un espacio de servicio y no trincheras ideológicas”.

“Las autoridades del PAMI han tomado una medida ejemplar al desvincular y suspender a estos empleados. Se puso un límite frente a la militancia kirchnerista que quiso imponerse por encima de las necesidades de los abuelos”, agregó.