Sobre el polvo de ladrillo del ATP 250 de Kitzbuhel, Austria, este viernes se dio una pareja semifinal entre tenistas argentinos. Si bien en la previa Tomás Etcheverry aparecía como favorito a quedarse con el duelo de compatriotas, ya que llegó al certamen austríaco como primer preclasificado, se sabía que Sebastián Báez no se la iba a hacer fácil y podía salir un partido muy parejo, tal como sucedió.

Luego de varias semanas y un par de meses sin encontrar su mejor nivel, Báez, hoy ubicado en el puesto 72 del ranking mundial de la ATP, parece haberse recuperado en la ciudad de Kitzbuhel y consiguió acceder a la cuarta final de su carrera. El bonaerense de 22 años se quedó con la semifinal teñida de celeste y blanco, ante Etcheverry (34° del mundo), con parciales de 7-6 (7-5), 3-6 y 6-4, tras dos horas y 44 minutos de juego.

El tenista oriundo del partido de San Martín, en la provincia de Buenos Aires, jugará la final del torneo austríaco este sábado, desde las 8 de la mañana (hora de nuestro país), ante el representante local, el experimentado Dominic Thiem, actual 116° del ránking mundial. El ex finalista de Roland Garros, en dos ocasiones, sacó pasaje para el partido decisivo en el segundo turno del día, tras vencer al serbio Laslo Djere (38°) por 6-7 (3-7), 7-5 y 7-6 (10-8).

En la ciudad de Kitzbuhel, Báez alcanzó su tercera semifinal del año, tras las anteriores en el Córdoba Open, donde se consagró campeón ante el compatriota Federico Coria, y Santiago de Chile, donde había perdido precisamente con Etcheverry. El bonaerense intentará conseguir este sábado el tercer título de su carrera, tras el del año pasado en Estoril (venció al estadounidense Frances Tiafoe) y el mencionado en La Docta, allá por el mes de febrero.