Un hombre que dejó una réplica de bomba frente al edificio de la Cámara del Crimen aseguró ante la Justicia que lo hizo para promocionar una subasta de arte a beneficio de comedores sociales. El imputado fue identificado como Isaac Aaron Rosas, de 29 años, nacido en Mar del Plata, quien declaró ante el juez federal Sebastián Ramos por el delito de presunta intimidación pública. Tras la indagatoria, fue excarcelado, fijó domicilio con su familia y quedó con prohibición de salir del país.

El episodio ocurrió el 27 de mayo, cerca de las 6.18, en la puerta del edificio ubicado en Viamonte 1145, donde funcionan la Cámara del Crimen y otras dependencias judiciales. Allí fue hallada una bolsa negra con una maqueta de bomba aérea, sin carga explosiva, un reloj contador digital y un cartel con inscripciones en árabe. El hallazgo activó de inmediato los protocolos de seguridad y derivó en una investigación federal.

El descargo ante la Justicia

Durante su declaración, Rosas dijo que su intención era llamar la atención de los medios para difundir una cuenta de Instagram vinculada a una subasta de arte. Según explicó, buscaba reunir fondos para comedores sociales de la provincia de Buenos Aires. También afirmó que el texto en árabe había sido traducido desde el castellano con ayuda de inteligencia artificial.

El mensaje, según su declaración, hacía referencia a una «subasta de arte argentino a beneficio de la red de comedores sociales en la provincia de Buenos Aires». El imputado se presentó como artista plástico y pintor de autos, soltero y sin antecedentes penales. En su descargo reconoció la gravedad del hecho, pidió perdón y solicitó recuperar la libertad.

La primera idea era dejarla en un templo

Uno de los datos más llamativos de la indagatoria fue que Rosas admitió que su idea original era dejar la réplica en el Templo Libertad de la Comunidad Israelita Argentina. El edificio está ubicado en la esquina de Libertad y avenida Córdoba, en la Ciudad de Buenos Aires. Según sostuvo, como no pudo hacerlo, terminó descartando el bolso frente al edificio judicial.

El imputado aclaró que no tenía nada contra el Gobierno ni contra la comunidad judía. De todos modos, la combinación entre una réplica de explosivo, una inscripción en árabe y la elección inicial de un templo generó una fuerte alarma. La Justicia ahora deberá resolver su situación procesal en la causa por intimidación pública.

La detención en Mar del Plata

La investigación estuvo a cargo de la División Antiterrorismo de la Policía de la Ciudad, bajo las órdenes del Juzgado Federal N° 2 y con intervención del fiscal Ramiro González. A partir del análisis de cámaras públicas y privadas, los investigadores reconstruyeron el recorrido del sospechoso después de dejar el objeto. Esa tarea permitió vincularlo con el hecho y ubicarlo en Mar del Plata.

Una brigada viajó hasta esa ciudad para realizar tareas de vigilancia y seguimiento. Finalmente, Rosas fue detenido cuando salía de su domicilio rumbo a una parada de colectivos. Su familia, que desconocía lo ocurrido y no sabía dónde estaba, había presentado una denuncia por desaparición.

Su familia creyó que estaba desaparecido

La denuncia familiar terminó siendo una falsa alarma cuando se confirmó que Rosas estaba detenido en la Ciudad de Buenos Aires. Hasta ese momento, sus allegados no conocían su situación judicial ni su paradero. El caso quedó bajo análisis del juzgado federal, que deberá definir si procesa o no al acusado.

La excarcelación no cerró la investigación. Rosas seguirá sujeto a las medidas fijadas por el tribunal mientras avanza el expediente. La Justicia deberá determinar si su explicación sobre la supuesta campaña solidaria modifica o no la calificación penal del hecho.