Los bancos esperan una baja de la mora y piden menos impuestos para ampliar el crédito
El presidente de la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), Javier Bolzico, anticipó que la mora bancaria podría empezar a bajar durante el segundo semestre de 2026. También proyectó que el crédito al sector privado volverá a crecer y reclamó una reducción de la carga impositiva sobre el sistema financiero. Según planteó, los impuestos actuales encarecen los préstamos y reducen el rendimiento de los depósitos.
Durante un encuentro con la prensa, el titular de Adeba sostuvo que «en 2026 el crédito volverá a crecer y marcará tres años consecutivos de crecimiento». De todos modos, advirtió que la bancarización sigue en niveles bajos. Según sus datos, los préstamos representan apenas el 12,5% del PBI, lejos del promedio regional, que se ubica en torno al 50%.
El crédito como medida del sistema financiero
Bolzico planteó que el crédito bancario como porcentaje del PBI será una de las variables centrales para evaluar el desempeño económico de los próximos años. En esa línea, recordó una definición del presidente Javier Milei, quien calificó al crédito como uno de los principales instrumentos de movilidad social. Para el referente bancario, la intermediación entre ahorro e inversión tiene un papel clave en el crecimiento.
El objetivo del sector es que el crédito llegue primero al 25% del PBI y luego se acerque a los niveles promedio de la región. Para lograrlo, sostuvo que el Estado debe garantizar estabilidad macroeconómica, reglas regulatorias adecuadas y un esquema tributario que no castigue la intermediación financiera. A los bancos, agregó, les corresponde aportar capital, gestión de riesgos e innovación.
La mora y las perspectivas para 2026
El presidente de Adeba reconoció que la mora crediticia subió desde la segunda mitad de 2025. Sin embargo, afirmó que se trató de un fenómeno coyuntural y que las entidades contaban con capital y previsiones para enfrentar ese deterioro. También señaló que los bancos trabajaron con sus clientes para buscar soluciones según cada situación.
«La cartera irregular comenzará a bajar en este segundo semestre para ir convergiendo a niveles normales», proyectó Bolzico. La expectativa del sector es que la mejora de la economía y una mayor estabilidad financiera ayuden a normalizar los pagos. Esa baja de la mora sería clave para sostener una nueva etapa de expansión del crédito.
Depósitos, dólares y fondeo de largo plazo
Al analizar el crédito en pesos, Bolzico indicó que los bancos transforman el 85% de los depósitos que reciben en préstamos al sector privado. Consideró que esa tasa de conversión es buena, aunque aclaró que el crecimiento de los depósitos depende principalmente de la demanda de dinero. Para ampliar los plazos, propuso que las entidades accedan a fondeo de largo plazo en el mercado de capitales.
El titular de Adeba afirmó que ese punto será decisivo para el desarrollo del crédito hipotecario. En el segmento en dólares, la conversión de depósitos a préstamos es menor, cercana al 55%, por restricciones legales y normas prudenciales. Esas reglas impiden prestar dólares a quienes no generan divisas, con el objetivo de reducir riesgos dentro del sistema financiero.
Según sus cálculos, los argentinos mantienen alrededor de USD 330.000 millones líquidos fuera del sistema financiero, de los cuales unos USD 250.000 millones estarían dentro del país. En contraste, los depósitos en dólares dentro de los bancos rondan los USD 40.000 millones. Para Bolzico, atraer parte de esos fondos al circuito formal representa una oportunidad para financiar familias, empresas e inversiones productivas.
El reclamo por la carga tributaria
El presidente de Adeba cuestionó el peso de los impuestos sobre la actividad financiera. «Tenemos una de las cargas tributarias más altas del mundo sobre el sistema financiero y además con tributos altamente distorsivos», sostuvo. Según explicó, esos gravámenes reducen el retorno de los depósitos y elevan el costo del crédito.
También apuntó contra tasas municipales y cargas provinciales, como Ingresos Brutos. Señaló que algunos municipios cobran entre el 5% y el 8% sobre los ingresos totales bajo el concepto de tasas por servicios. Para el sector bancario, ese esquema resulta incompatible con una expansión sostenida del crédito.
Bolzico sostuvo que la baja bancarización de las últimas décadas está vinculada con la carga impositiva que enfrentan quienes operan dentro del sistema formal. Por eso pidió que las políticas públicas de los tres niveles de gobierno ayuden a canalizar el ahorro privado hacia préstamos para familias y empresas. «Trabajar por una mejor intermediación financiera es el desafío de todos y ahí encontrarán a los bancos», concluyó.