En un convulsionado Club Atlético Independiente, luego de la renuncia de Fabián Doman, en abril de este año, comenzó el interinato de Néstor Grindetti como presidente, al menos hasta ayer, cuando estaba pautado que se realice una asamblea extraordinaria. Durante la misma, entre otras decisiones, los directivos del «Rojo» debían confirmar o desestimar la continuidad de Grindetti como máxima autoridad de la institución.

La deliberación pertinente se llevó a cabo anoche, en el gimnasio Carlos Bottaro, en un contexto de mucha tensión. Los hinchas y socios presentes exigieron la renuncia de varios dirigentes, entre ellos Daniel Seoane y Cristian Ritondo, y del director deportivo Pablo Cavallero, en particular.

Sin embargo el debate y la votación solo podía darse entre los dirigentes. Pues, a pesar de estar presentes en la reunión de los dirigentes, los socios no tenían posibilidad de votar. Los que sí lo pudieron hacer fueron los asambleístas del oficialismo y la oposición. El estatuto señala que en este tipo de asambleas votan los noventa representantes de los socios del club.

Tras una breve deliberación, donde el clima tenso nunca se disipó, los asambleístas votaron que Grindetti, actual presidente interino y actual intendente del municipio de Lanús, siga conduciendo a Independiente hasta 2026. Además de definir al presidente, durante la asamblea se presentaron las deudas, cuánto dinero ingresará y de cuánto es el pasivo del club.

Por lo tanto, después de tres meses de estar en funciones de manera interina, Grindetti fue oficialmente confirmado en su cargo. El elegido aseguró que el hecho de estar enfocado en su campaña para convertirse en Gobernador de Buenos Aires, no hará que descuide su desempeño en la presidencia del «Rojo», ya que trabajará con la ayuda de un equipo que le permita llevar a cabo ambas responsabilidades.