Boca perdió en los penales luego de empatar 0 a 0 frente a Corinthians y quedó eliminado en los octavos de final de la Copa Libertadores. El local tuvo todo para ganarlo en el tiempo reglamentario pero le faltaron ideas y suerte en la definición desde los doce pasos.

En el primer tiempo, el «Xeneize» fue claramente superior y estuvo muy cerca de ponerse en ventaja en reiteradas ocasiones. Registró el 58% de la posesión de la pelota y finalizó con 14 remates, mientras que el rival apenas pateó una vez.

A los 31 minutos, Raul Gustavo golpeó con el codo a Pol Fernández y luego de la intervención del VAR, el árbitro sancionó la pena máxima. Darío Benedetto, quien minutos antes había desperdiciado una inmejorable chance para abrir el marcador, se hizo cargo del penal y el palo izquierdo le negó el festejo.

En el complemento, los dirigidos por Sebastián Battaglia mantuvieron el dominio y la iniciativa, aunque fueron perdiendo precisión y profundidad con el transcurso del tiempo. Después de una notable asistencia de Villa, Benedetto volvió a fallar, en este caso, al querer definir por encima del arquero. El «Timao», por su parte, interrumpió sistemáticamente el juego y se aferró a la igualdad, la cual le permitió forzar los penales.

En la definición desde los doce pasos Benedetto volvió a errar y Juan Ramírez falló el definitivo cerrando la serie a favor de Corinthians. Agustín Rossi detuvo dos penales, pero no fue suficiente.