A un día del partido que jugaría como local, por la primera fecha de la Copa de la Liga 2023, Boca Juniors sufrió el allanamiento de varias de sus instalaciones por decisión del juez Pablo Casas, en el marco de una causa por supuesta venta y reventa de entradas falsas para los partidos del fútbol profesional, cuya investigación está a cargo de la fiscal Celsa Ramírez. La denuncia data de octubre del 2022, realizada por un individuo que acusó la sobreventa de entradas, cuando Boca disputó tres encuentros como local: ante Vélez (1-0), Aldosivi (2-1) e Independiente (2-2), en el cierre de la Liga Profesional que obtuvo. 

Los allanamientos ordenados por la justicia se produjeron en el Polideportivo «Benito Quinquela Martín», el Complejo «Pedro Pompilio» y el estadio «La Bombonera». Además, fueronallanadas la casa de Cristian Riquelme, hermano de Juan Román, y otros cuatro domicilios.Resultaron secuestrados equipos informáticos y documentos.

Según detallaron las autoridades, a través de un comunicado, la denuncia también hacía referencia a «conductas delictivas vinculadas con la venta ambulante, manejos de estacionamientos clandestinos, venta de indumentaria del club por fuera del circuito oficial y posibles conexiones de algunas autoridades del club con la barrabrava conocida como ‘La Doce’«. En este contexto, la justicia investiga presunta reventa de entradasdefraudación, asociación ilícita omisión de recaudos durante un evento masivo.

Como se señaló antes, entre los involucrados se encuentra Cristian Riquelme, hermano de Juan Román, vicepresidente de Boca. La investigación recurrió a escuchas telefónicas y a partir de ellas ubican a Cristian dentro de los supuestos revendedores. El acusado argumentó que perdió el celular en las últimas horas.

En cuanto a lo que pasará con La Bombonera, la Justicia determinó que no había motivo alguno para clausurar el estadio, que queda habilitado para los próximos encuentros del «Xeneize», incluso el de mañana ante Platense. El argumento para tomar esta decisión fue que la investigación no apunta contra la institución ni contra la comisión directiva de Boca.