La finca de Pelé de casi 700 hectáreas está a la venta por US$6,1 millones: qué tiene y qué destino podría tener
Una extensa propiedad rural que perteneció durante casi cuatro décadas a Pelé continúa en venta en el interior del estado brasileño de San Pablo. La finca, conocida como Fazenda Sossego, tiene alrededor de 661 hectáreas —aunque suele describirse como un predio de casi 700— y fue valuada en aproximadamente US$6,1 millones. El lugar combinó durante años residencia familiar, explotación agropecuaria, espacios recreativos y alojamiento para invitados y trabajadores.
Edson Arantes do Nascimento compró la propiedad hacia finales de la década de 1960 y la conservó durante unos 38 años. Está ubicada en Juquiá, dentro de la región del Vale do Ribeira, a unos 130 kilómetros de Santos y aproximadamente 165 kilómetros de la ciudad de San Pablo. Allí, el exfutbolista encontró un espacio alejado de los estadios que utilizó tanto para descansar como para desarrollar actividades productivas.
Una finca preparada para animales, cultivos y producción
Cerca de 370 hectáreas del establecimiento estaban destinadas a tareas agropecuarias. El predio contaba con una granja de cerdos, corrales para ganado, una lechería equipada con ordeño mecánico, silos, galpones y caminos internos. También había viviendas destinadas a empleados y administradores que participaban del funcionamiento cotidiano de la propiedad.
Durante una visita periodística realizada en 2010, la finca alojaba alrededor de 1.200 cerdos y 200 cabezas de ganado de la raza Nelore. También funcionaba allí un criadero de peces con cinco especies distribuidas en cerca de 18 estanques. La producción se completaba con cultivos de banana y palmito, entre otras actividades rurales.
Ese perfil convirtió al lugar en una faceta poco conocida de la vida de Pelé, cuya imagen pública estuvo inevitablemente asociada con Santos, la selección brasileña y sus tres títulos mundiales. La propiedad tenía una estructura capaz de sostener distintas actividades al mismo tiempo y generaba ingresos por fuera de la trayectoria deportiva y comercial del exjugador. Con el paso de los años, parte de esa infraestructura productiva fue desmantelada.
Casi 30 suites, piscinas y hasta un campo de fútbol
La residencia principal era conocida como Casa Rústica o «Sede del Pelé». Tenía seis suites con aire acondicionado, cocina, sala, galería y piscina, además de espacios preparados para encuentros sociales. El conjunto residencial completo sumaba casi 30 suites entre diferentes construcciones, apartamentos para huéspedes y dependencias destinadas al personal.
Las instalaciones recreativas incluían tres piscinas, dos saunas, parrillas, gimnasio, salón de juegos, salón de baile, sala de convenciones y dos capillas. También había un lago con pedalines y cuatro sectores principales preparados para residencia, descanso y trabajo. El vínculo con la carrera de su antiguo propietario aparecía en un campo de fútbol equipado con vestuarios.
La relación de Pelé con Juquiá trascendió los límites de la propiedad. El municipio lo declaró ciudadano honorario en 1999 y posteriormente instaló un busto en su homenaje en una rotonda de la ciudad. La finca terminó así integrada también a la memoria local de una región alejada de los principales escenarios donde construyó su carrera.
El posible nuevo destino de la propiedad
La Fazenda Sossego fue puesta en venta en 2023 y posteriormente volvió al mercado con una valuación cercana a los US$6,1 millones. La publicación inmobiliaria destaca especialmente la extensión del terreno y la cantidad de construcciones existentes, aun cuando buena parte de la antigua estructura vinculada con la producción animal ya fue desmontada. Entre las alternativas mencionadas aparece la posibilidad de convertir el establecimiento en un hotel o utilizarlo para otros emprendimientos turísticos y comerciales.
Pelé murió el 29 de diciembre de 2022, a los 82 años, y la finca permaneció vinculada con su patrimonio familiar. La eventual venta representaría un nuevo capítulo para una propiedad que durante décadas funcionó como refugio, establecimiento productivo y lugar de encuentro del exfutbolista. Su futuro dependerá ahora del comprador que decida aprovechar tanto la escala del terreno como las instalaciones que todavía conserva.