Vaca Muerta consolida su auge y se perfila como uno de los motores económicos de la Argentina
El crecimiento de Vaca Muerta continúa modificando la economía de Neuquén y aumenta su peso dentro de la estrategia energética nacional. La producción de petróleo y gas de esquisto alcanzó niveles récord, permitió transformar el déficit energético de años anteriores en superávit y atrajo nuevas inversiones nacionales y extranjeras. El Gobierno de Javier Milei apuesta a que la expansión de las exportaciones genere una entrada creciente de dólares y contribuya a fortalecer la estabilidad macroeconómica.
El desarrollo también transformó a localidades como Añelo, donde miles de personas provenientes de distintas provincias llegaron en busca de oportunidades laborales. La población de esa ciudad neuquina se duplicó durante los últimos dos años hasta alcanzar aproximadamente 12.000 habitantes, según su intendente Fernando Banderet.
El crecimiento produjo una expansión paralela de hoteles, viviendas, comercios, servicios y obras de infraestructura. Al mismo tiempo, la llegada constante de trabajadores supera en algunos momentos la capacidad inmediata del mercado laboral local. «No hay tanto trabajo para todos», advirtió Banderet ante las expectativas generadas alrededor de la industria.
La producción argentina supera los 850.000 barriles diarios
La formación Vaca Muerta alberga una de las mayores reservas mundiales de hidrocarburos no convencionales. Según los datos citados, Argentina produce actualmente más de 850.000 barriles de petróleo diarios, frente a aproximadamente 500.000 una década atrás.
El incremento permitió modificar la balanza energética del país. Argentina pasó de registrar un déficit de miles de millones de dólares a generar un superávit impulsado por la mayor producción local y las exportaciones de hidrocarburos.
Durante 2026, además, el petróleo crudo llegó a superar a la harina de soja como principal producto individual de exportación. El cambio refleja la creciente importancia del sector energético dentro de la generación de divisas.
El presidente Milei definió anteriormente a Vaca Muerta como una «panacea» para la economía argentina y su administración impulsó incentivos destinados a acelerar las inversiones y facilitar las exportaciones. También avanzaron proyectos de infraestructura necesarios para transportar mayores volúmenes de petróleo y gas hacia los mercados externos.
Aunque la explotación de la formación comenzó durante administraciones anteriores, el Gobierno busca aprovechar la actual etapa de expansión para incrementar la participación argentina en el mercado energético internacional.
Nuevas inversiones y expectativas sobre las exportaciones
El atractivo de Vaca Muerta también alcanzó a inversores internacionales. Un fondo vinculado al empresario estadounidense Peter Thiel adquirió recientemente más de USD 76 millones en acciones de Vista, una de las compañías con fuerte presencia en la formación neuquina.
Para Rolando Figueroa, gobernador de Neuquén, la explotación representa una oportunidad de desarrollo de alcance nacional. «Esta es la gran oportunidad que tiene Argentina para prosperar», afirmó.
Una visión similar expresó Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, quien vinculó la expansión energética con la disciplina fiscal implementada por el Gobierno. Para el empresario, ambos procesos constituyen un cambio estructural capaz de modificar la histórica inestabilidad económica del país.
La posibilidad de aumentar las exportaciones aparece especialmente vinculada con las nuevas obras de transporte y con futuros proyectos orientados al gas natural licuado. Si esos desarrollos avanzan según lo previsto, el sector podría incrementar significativamente su capacidad para generar divisas durante los próximos años.
Añelo, epicentro de una nueva migración laboral
El crecimiento energético tuvo un efecto particularmente visible sobre Añelo, localidad ubicada cerca de las principales áreas de extracción. Trabajadores de diferentes provincias llegan atraídos por salarios superiores a los disponibles en sus lugares de origen y por la expectativa de conseguir empleo en empresas petroleras o actividades relacionadas.
Algunos encuentran trabajo directamente en el sector energético, mientras otros se incorporan a la construcción, logística, gastronomía y servicios. Ezequiel Barrozo, de 27 años, llegó desde Rosario y aseguró haber triplicado el salario que recibía anteriormente como policía después de conseguir empleo en una obra.
También aparecen personas que arriban sin contratos previamente asegurados. Algunos permanecen temporalmente en carpas o alojamientos precarios mientras buscan una oportunidad, una dinámica que llevó a las autoridades municipales a moderar las expectativas sobre la disponibilidad de puestos.
La industria también comenzó a ampliar la formación técnica. Jóvenes provenientes de distintos puntos del país participan en programas destinados a preparar trabajadores para operaciones petroleras, utilizando incluso simuladores para reproducir tareas realizadas dentro de los yacimientos.
Un sector de alta productividad con desafíos laborales
El crecimiento de Vaca Muerta no implica que la industria energética pueda absorber por sí sola toda la demanda de empleo del país. Petróleo, gas y minería son sectores de elevada productividad y fuertes inversiones de capital, pero emplean proporcionalmente menos trabajadores que ramas como la construcción, el comercio o la industria manufacturera.
Esa característica explica parte del contraste entre el dinamismo observado en Neuquén y las dificultades laborales presentes en otras regiones. La expansión de la energía puede generar actividad indirecta mediante infraestructura, transporte y servicios, aunque el impacto final dependerá de cuánto se extiendan esas inversiones hacia otras cadenas productivas.
Dentro de Neuquén también existen diferencias entre quienes trabajan directamente en la actividad hidrocarburífera y quienes dependen de otros sectores. El crecimiento acelerado de Añelo y otras localidades elevó precios de alquileres y servicios, lo que genera dificultades para trabajadores con ingresos menores.
El debate ambiental alrededor del fracking
La expansión también enfrenta cuestionamientos ambientales, especialmente entre comunidades mapuches y organizaciones locales. Sus principales reclamos están vinculados con el uso del agua, el manejo de residuos industriales, las emisiones y los efectos territoriales asociados con la fractura hidráulica.
Representantes de esas comunidades sostienen que el crecimiento económico debe acompañarse con mayores controles y beneficios para quienes habitan las zonas donde se realizan las operaciones. Las compañías y autoridades provinciales, por su parte, desarrollan el sector bajo regulaciones ambientales que deberán responder a una producción cada vez mayor.
Vaca Muerta se encuentra así en una etapa decisiva. Su capacidad para producir petróleo y gas ya modificó la balanza energética argentina y convirtió al sector en una de las principales fuentes potenciales de dólares. El desafío de los próximos años será transformar ese crecimiento en inversiones, infraestructura y actividad económica más amplia, mientras se administran los efectos sociales y ambientales que acompañan a una explotación de esta magnitud.
