Adolf Eichmann vivió en Tucumán y Catamarca antes de ser capturado por Israel
Antes de instalarse definitivamente en Buenos Aires, Adolf Eichmann, uno de los principales responsables de la organización de las deportaciones de judíos hacia los campos de concentración y exterminio durante el nazismo, pasó varios años oculto en el noroeste argentino. Bajo la identidad falsa de Ricardo Klement, trabajó como técnico para una empresa vinculada con proyectos hidráulicos y residió en distintos puntos de Tucumán y Catamarca durante los primeros años de la década de 1950.
Eichmann había llegado a Argentina en 1950 después de escapar de Europa tras la derrota de la Alemania nazi. Ingresó al país con documentación falsa y comenzó una nueva vida bajo el apellido Klement. Después de una primera estadía en Buenos Aires, viajó hacia el norte contratado por la Compañía Argentina para Proyectos y Realizaciones Industriales (CAPRI).
La empresa había sido fundada por Carlos Horst Fuldner, argentino formado en Alemania y exintegrante de las SS. De acuerdo con investigaciones históricas citadas en el material, CAPRI incorporó a numerosos técnicos europeos y trabajó en proyectos relacionados con infraestructura, hidráulica y estudios territoriales.
Su paso por La Cocha y el sur de Tucumán
Uno de los lugares donde Eichmann se estableció fue La Cocha, en el sur tucumano. Allí trabajó en tareas de medición de caudales y estudios vinculados con cursos de agua. Su formación incompleta en ingeniería mecánica no impidió que se presentara en Argentina como técnico especializado en trabajos hidráulicos.
La historiadora Constanza Jerez Villarreal, autora de una investigación sobre la clandestinidad e integración social de Eichmann en Tucumán y Catamarca entre 1950 y 1953, describió cómo el fugitivo consiguió incorporarse a una vida relativamente cotidiana dentro del interior argentino. Bajo su nueva identidad, desarrolló actividades laborales y sociales sin revelar su verdadero pasado.
Un elemento documental confirma su residencia en la provincia: Eichmann obtuvo una cédula de identidad expedida por la Policía de Tucumán bajo el nombre de Ricardo Klement. El documento llevaba la firma del entonces jefe policial Amado Juri, quien años después sería gobernador provincial.
Los investigadores Carlos Miguel y María Marta Segura también reconstruyeron su presencia en La Cocha. En su libro sobre la historia del municipio recuperaron el testimonio de José Darmanin, quien recordó haber sido presentado en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Tucumán a un hombre identificado como «Richard Clement», aforador de ríos de CAPRI.
Durante esa etapa, Eichmann habría realizado mediciones sobre el río San Ignacio y recorrido la cuenca del Potrerillo-Huacra. El historiador local Pedro Vázquez señaló que permaneció en una vivienda alquilada a una familia de la zona mientras desarrollaba esas tareas.
De Tucumán a las yungas de Catamarca
El recorrido de Eichmann por el NOA también lo llevó hasta Aconquija, en el noreste de Catamarca y cerca del límite con Tucumán. La región, antiguamente conocida como Las Estancias, formaba parte de las áreas donde CAPRI desarrollaba estudios para proyectos hidráulicos.
La compañía trabajaba entonces sobre el proyecto Potrero del Clavillo, una iniciativa para construir un dique que finalmente no llegó a concretarse. Eichmann habría integrado el equipo técnico encargado de estudiar las condiciones de la zona y la viabilidad de la obra.
La vivienda que ocupó durante su permanencia en Aconquija permanecía en pie décadas después. También quedaron instalaciones relacionadas con los trabajos de medición de caudales y estudios realizados en la región durante aquellos años.
Distintos testimonios locales reconstruidos posteriormente recuerdan a Klement como uno más entre los técnicos alemanes que trabajaban en la zona. Irma Valdez, que era una niña cuando Eichmann residía allí, recordó que el hombre frecuentaba la casa de su familia y mantenía contacto con su padre, quien le vendía productos de su producción.
La presencia de europeos de habla alemana tampoco resultaba completamente excepcional en el Tucumán de aquella época. La Universidad Nacional de Tucumán atravesaba un período de expansión y había incorporado profesionales procedentes de Alemania y Austria, incluidos científicos y académicos que habían abandonado Europa durante los años anteriores.
Una identidad falsa hasta su regreso a Buenos Aires
La esposa de Eichmann, Vera Liebl, llegó a Argentina en 1952 acompañada por tres de sus hijos. Como parte de la estrategia para mantener oculta la identidad del fugitivo, la familia sostuvo inicialmente que Klement era tío de los niños y no su padre.
Después de su etapa en Tucumán y Catamarca, Eichmann regresó a Buenos Aires. Allí terminó radicándose con su familia en la zona de San Fernando y consiguió empleo en Mercedes-Benz Argentina, siempre utilizando la identidad de Ricardo Klement.
Su pasado terminó siendo descubierto y en 1960 fue capturado cerca de su vivienda por un operativo israelí. Tras ser trasladado clandestinamente a Israel, fue sometido a juicio por su participación en la persecución y exterminio de los judíos europeos durante la Segunda Guerra Mundial.
Eichmann había tenido un papel central en la logística de deportación implementada por el régimen nazi. Y coordinando el traslado de personas desde los territorios ocupados hacia guetos, campos de concentración y centros de exterminio. Fue condenado a muerte y ejecutado en Israel en 1962.
Antes de ese desenlace, sin embargo, uno de los criminales nazis más buscados del mundo había pasado parte de sus años de clandestinidad trabajando bajo una identidad falsa entre Tucumán y Catamarca. La Cocha, Aconquija y diferentes proyectos hidráulicos del NOA formaron parte de una etapa menos conocida de los aproximadamente diez años que Eichmann permaneció escondido en Argentina.