La FIFA confirmó la salida de Kevin Lamour, director de operaciones y uno de los funcionarios de mayor rango de la organización, después de varias semanas de diferencias públicas en torno al proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). La relación laboral concluyó el 17 de agosto de 2026, según informó un portavoz del organismo citado por The Athletic y L’Équipe. Tres semanas antes, Lamour había cuestionado públicamente la propuesta que contemplaba incorporar capital privado a los negocios vinculados con los principales torneos de la entidad.

La FIFA comunicó a los integrantes de su Consejo que la decisión había sido adoptada «con gran consideración y con mucho respeto por Kevin», agradeció sus dos años en el cargo y le deseó éxito en su futuro profesional. El organismo no estableció públicamente una relación causal entre sus críticas y la desvinculación. Sin embargo, la salida se produjo después de que el dirigente expresara fuertes diferencias con una iniciativa promovida durante la presidencia de Gianni Infantino.

Lamour, de 45 años, había trabajado anteriormente junto con Infantino en la UEFA y lo acompañó posteriormente en la FIFA. Desde 2024 ocupaba uno de los principales puestos ejecutivos en la sede de Zúrich y contaba con una extensa trayectoria en las relaciones con federaciones de África y Asia. A comienzos de agosto no participó de una reunión de dirigentes convocada en Marruecos después de que el proyecto FFE fuera descartado.

Las diferencias por FIFA Forward Enterprise

La ruptura quedó expuesta a fines de julio, cuando Lamour envió a Associated Press un comunicado en el que definió FIFA Forward Enterprise como «el proyecto de una sola persona». También cuestionó la manera en que se había gestionado internamente la propuesta y anticipó que estaba dispuesto a asumir consecuencias laborales por expresar su posición. «Si eso significa que pierdo mi trabajo, que así sea», afirmó entonces.

FFE contemplaba crear una filial que concentrara los negocios asociados con los Mundiales masculino y femenino y el Mundial de Clubes. Según la propuesta difundida, la compañía tendría una valuación de USD 20.000 millones y se ofrecería un 20% de participación a inversores privados para recaudar alrededor de USD 4.200 millones. El fondo Thrive Capital, encabezado por Joshua Kushner, aparecía como potencial inversor principal.

La iniciativa contemplaba además aumentar los recursos distribuidos entre las asociaciones miembro. Sin embargo, generó cuestionamientos dentro de distintas estructuras del fútbol internacional. Carlos Cordeiro, asesor de Infantino y exdirectivo de Goldman Sachs, renunció y consideró que la operación no resultaba conveniente para la organización.

También la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) difundieron una carta conjunta en la que reclamaron mayor participación de las federaciones en decisiones de esa magnitud. Infantino anunció posteriormente que el proyecto no continuaría. La salida de Lamour se produjo varias semanas después de ese episodio.

Escocia anticipó que no apoyará a Infantino en 2027

La discusión interna coincide con el comienzo de las definiciones de distintas federaciones ante las elecciones presidenciales previstas para el 18 de marzo de 2027. La Federación Escocesa de Fútbol informó que no respaldará a Infantino y adoptó una posición similar a la expresada previamente por Inglaterra, Irlanda y Gales.

«La Federación Escocesa no votará por Gianni Infantino. Eso está en línea con la postura de la UEFA que nosotros hemos mantenido», expresó Ian Maxwell, director general de la entidad. El dirigente cuestionó además la transparencia y el diálogo entre la conducción de la FIFA y las asociaciones que integran el organismo.

Infantino es, hasta el momento, el único dirigente mencionado en la información disponible como aspirante a participar de la elección. Para obtener la presidencia se requiere una mayoría entre las 211 asociaciones miembro. La Conmebol manifestó su respaldo al actual titular, mientras otras confederaciones todavía no habían formalizado una posición definitiva de cara a la votación.

La FIFA respondió durante agosto a los cuestionamientos mediante un comunicado en el que aseguró que cualquier proceso electoral deberá ajustarse a sus estatutos. La entidad también rechazó acusaciones formuladas contra la conducción y sostuvo que existe un esfuerzo coordinado para cuestionar al presidente.

Una presentación discute la posibilidad de un nuevo mandato

A las diferencias políticas se sumó una presentación de la organización FairSquare ante el Comité de Gobernanza, Auditoría y Cumplimiento de la FIFA. El planteo solicita que se evalúe si Infantino puede presentarse nuevamente a la presidencia en 2027, a partir de la manera en que deben contabilizarse sus distintos períodos al frente del organismo.

La discusión gira alrededor del mandato iniciado en 2016, cuando Infantino completó el período que había quedado interrumpido tras la salida de Sepp Blatter. FairSquare sostiene que ese ciclo debería computarse como su primer mandato, interpretación que podría modificar el cálculo del límite establecido por los estatutos. La presentación deberá ser analizada por los órganos correspondientes de la FIFA.

El 77° Congreso de la organización está previsto para el 18 de marzo de 2027 en Marruecos, mientras que el plazo para registrar candidaturas vence el 18 de noviembre de 2026. La salida de Lamour, las diferencias por el proyecto FFE y las posiciones que comienzan a adoptar distintas federaciones forman parte del escenario previo a esa elección.