Franco Colapinto no tuvo el viernes que esperaba en el estreno del Madring, el nuevo circuito que recibe al Gran Premio de España de Fórmula 1. El argentino terminó 13° en la primera práctica libre y cayó al 15° puesto en la segunda, en una jornada complicada para Alpine.

El rendimiento del equipo quedó lejos del de Racing Bulls y el propio Colapinto fue contundente al analizar lo ocurrido después de las dos sesiones. “Creo que estamos a años luz de los Racing Bulls, hay que entender un poco por qué. Fue un día difícil, en la FP1 tuvimos mucho por mejorar y en la FP2 no dimos ningún salto”, explicó el piloto argentino.

Las dificultades no estuvieron solamente en los tiempos. Colapinto también describió un auto difícil de controlar, especialmente en la parte trasera, y señaló que los problemas se hicieron sentir en las características del nuevo trazado madrileño.

“En los pianos estaba muy duro el auto. Eso mejoró, pero después perdimos un poco de carga y atrás el auto va muy mal, muy impredecible. Un poco raro, la verdad, manejar hoy”, comentó.

El argentino también explicó que Alpine no logró encontrar durante la segunda práctica la evolución que necesitaba para acercarse al ritmo de sus rivales. Además, una situación durante su vuelta rápida le impidió probar el comportamiento del auto con los neumáticos blandos.

“No dimos el paso de la FP1 a la FP2 que tendríamos que haber dado. Tampoco hice la vuelta con las gomas blandas porque se cruzó Lawson en la curva larga (La Monumental)… Pero bueno, en general es una pista difícil, se hace prácticamente imposible pasar a alguien”, señaló Colapinto en diálogo con ESPN.

El piloto de Alpine todavía tendrá una oportunidad para encontrar respuestas antes de la clasificación y la carrera. “Veremos qué pasa el domingo pero tenemos mucho por trabajar y por entender”, concluyó.

Cómo es el Madring, el nuevo circuito de la Fórmula 1

El Gran Premio de España tendrá una carrera de 57 vueltas sobre el Madring, un trazado que combina sectores urbanos, curvas rápidas y zonas técnicas. El circuito cuenta con dos túneles y una recta principal de 523 metros, mientras que algunas de sus características prometen dificultar los sobrepasos.

La Curva de Hortaleza, en el tercer giro, marca el comienzo de la parte urbana del recorrido. Otro de los sectores destacados es la Subida de las Cárcavas, que presenta un desnivel del 8,3%, mientras que Valdebebas concentra algunas de las curvas más veloces y la Grada Sainz.

El gran atractivo del circuito es La Monumental, una curva inclinada con una graduación máxima del 24% y una extensión de 550 metros. Allí los monoplazas podrán alcanzar los 300 kilómetros por hora y existen hasta seis trazadas diferentes para atravesarla.

Las principales posibilidades de adelantamiento aparecen en las curvas 1, 5, 13 y 17. En algunos de esos puntos, los pilotos deberán afrontar frenadas muy fuertes, como la de la curva 5, donde pasarán de 340 a 80 kilómetros por hora.

El último sector es más cerrado y técnico, con curvas delimitadas por muros y una recta final que bordea el parque Juan Carlos I. Para Colapinto y Alpine, el desafío será aprovechar las próximas sesiones para corregir un viernes que dejó más dudas que certezas.