La demanda de instrumentos utilizados para cubrirse frente a movimientos del dólar aumentó con fuerza durante los últimos meses. Estimaciones del mercado ubican el stock total de cobertura por encima de los USD 12.100 millones, frente a unos USD 3.200 millones registrados a fines de mayo de 2026. El incremento se produjo mientras el tipo de cambio se mantuvo alrededor de los niveles alcanzados durante julio y el Banco Central (BCRA) continuó comprando reservas, aunque a un ritmo menor.

El fenómeno admite distintas interpretaciones entre los analistas. Una parte lo relaciona con una mayor cautela frente al escenario económico y electoral de 2027, mientras otros especialistas consideran que buena parte de las posiciones funcionan como cobertura de operaciones de carry trade. En ese segundo caso, los inversores mantienen posiciones en pesos para aprovechar las tasas de interés y simultáneamente utilizan futuros o títulos ajustados al dólar para limitar el riesgo cambiario.

Según un relevamiento de Quantum Finanzas, desde abril el Tesoro emitió títulos vinculados con la evolución del tipo de cambio oficial por un equivalente cercano a USD 11.000 millones. El volumen negociado diariamente en el mercado secundario pasó de un promedio de USD 261 millones en abril a USD 532 millones durante julio. En paralelo, el interés abierto en futuros de dólar aumentó desde USD 2.790 millones en mayo hasta USD 4.526 millones en julio.

Por qué aumentó la búsqueda de cobertura

El crecimiento de estas posiciones ocurre antes de que comience la etapa más cercana a las elecciones presidenciales de 2027. Algunos operadores consideran que ese horizonte político empieza a incorporarse gradualmente a las decisiones de inversión, junto con la evolución de los bonos soberanos, el riesgo país y las reservas internacionales. Otros señalan que los montos actuales todavía se encuentran por debajo de los observados durante episodios anteriores de mayor tensión cambiaria.

Nery Persichini, economista de GMA, destacó en uno de sus informes el desempeño reciente de los bonos argentinos y la evolución del riesgo país. Su análisis plantea que la debilidad de esos activos estuvo relacionada principalmente con factores domésticos y que la acumulación de reservas comenzó a mostrar un menor dinamismo. Estas variables forman parte de los indicadores utilizados por el mercado para evaluar el nivel de exposición a activos argentinos.

Desde Invecq Consultora, Santiago Bulat observó además que las compras de moneda extranjera por parte de personas físicas se mantenían por encima de USD 2.000 millones mensuales. El volumen todavía se encontraba lejos de los aproximadamente USD 6.000 millones registrados durante el período electoral de 2025. El economista también identificó una mayor presencia de activos dolarizados dentro de las carteras de determinados fondos comunes de inversión.

El nivel alcanzado por algunos títulos argentinos también influye en las decisiones de cobertura. Parte de los bonos en dólares ofrece rendimientos cercanos al 8%, por lo que los inversores comparan ese retorno con los riesgos asociados al escenario doméstico y con las alternativas disponibles en otros mercados. Esa evaluación puede modificar la disposición a mantener posiciones sin protección cambiaria.

La cobertura como parte de las operaciones de carry trade

Otros analistas consideran que el aumento no debe interpretarse exclusivamente como una expectativa de devaluación. Pedro Siaba Serrate, jefe de Investigación y Estrategia de Portfolio Personal Inversiones (PPI), explicó que la disponibilidad de cobertura a costos relativamente bajos permite combinar inversiones en pesos con contratos que protegen ante una eventual variación del dólar.

La operación consiste en vender dólares, colocar los pesos obtenidos en instrumentos que ofrecen una determinada tasa y adquirir posteriormente futuros o bonos dollar-linked. De esa manera, el inversor busca obtener el rendimiento de los activos en moneda local sin asumir completamente el riesgo de un movimiento cambiario. Una mayor utilización de esta estrategia incrementa por sí misma el volumen de cobertura registrado en el mercado.

Adrián Yarde Buller, estratega jefe de Facimex Valores, señaló que una parte significativa del crecimiento responde además a la emisión del bono dual TMVE8. Cerca de USD 3.500 millones del stock contabilizado corresponden a ese instrumento, que presentó características particulares para las entidades financieras. Para el especialista, este factor debe tenerse en cuenta antes de atribuir toda la expansión de la cobertura a un aumento de la desconfianza.

Tasas, reservas y crédito en dólares

El comportamiento del mercado se desarrolla en paralelo con una política monetaria que mantiene tasas reales positivas y con intervenciones del Tesoro y del Banco Central en distintos segmentos financieros. Durante julio, el dólar registró una suba cercana al 5% y posteriormente volvió a ubicarse por debajo de los $1.500. En una de las jornadas de agosto consideradas por los informes, el BCRA adquirió USD 80 millones para sus reservas.

Otro elemento observado por los analistas es la flexibilización de las condiciones para que empresas que no generan divisas puedan acceder a préstamos en dólares. La medida busca ampliar el uso de los depósitos en moneda extranjera dentro del sistema financiero. Quienes toman esos créditos deben convertir inicialmente las divisas, aunque posteriormente necesitarán dólares para devolver capital e intereses.

La evolución del stock de cobertura durante los próximos meses permitirá observar cuánto del aumento responde a estrategias financieras vinculadas con las tasas y cuánto a una mayor preferencia por reducir la exposición cambiaria. Por el momento, ambas explicaciones conviven entre los operadores y consultoras que siguen el mercado.