La definición del próximo Balón de Oro todavía no llegó, pero los principales candidatos ya comenzaron a jugar su propio partido fuera de la cancha. Las declaraciones de Kylian Mbappé, Fabián Ruiz, Ousmane Dembélé y Lamine Yamal instalaron una disputa por las credenciales de cada uno.

Mbappé fue uno de los primeros en marcar territorio y no dudó en ponerse por encima del resto. “No hubo ningún jugador mejor que yo. Sé que dirán que no gané un título importante de club, pero es un premio individual. Romper el récord histórico de goles en los Mundiales y marcar la cantidad de goles que hice demuestra que hice cosas distintas al resto”, afirmó.

La respuesta llegó desde el Paris Saint-Germain. Fabián Ruiz puso sus títulos como argumento y sostuvo: “¿Si considero que alguien tuvo una temporada superior a la mía? Depende. En cuanto a títulos, no. Por títulos, nadie ha hecho mejor temporada que yo. Individualmente, el único título que me falta es el Balón de Oro para ser reconocido por todos”.

Dembélé también se metió en la discusión. El delantero del PSG recordó el camino que recorrió antes de recibir el reconocimiento por su temporada anterior y dejó una frase que muchos interpretaron como una respuesta a Mbappé: “Trabajé duro y fui recompensado. Fui al fondo de la clase trabajando duro. Toda mi carrera no he dicho una palabra. El año pasado fui recompensado por una temporada fantástica. Y este año… ya veremos, sin presión, tranquilo”.

Lamine Yamal, otra de las grandes figuras de la pelea, tampoco escondió sus aspiraciones. El futbolista del Barcelona aseguró: “Creo que he hecho méritos suficientes para ganarlo. Ganar trofeos colectivos e impactar en los partidos más importantes del año es lo que debe marcar la diferencia”.

El debate también alcanzó a los entrenadores. José Mourinho cuestionó que los títulos colectivos sean el principal criterio para elegir al ganador y sostuvo que “el Balón de Oro se debe entregar al más determinante y no al que ganó la Champions o el Mundial”.

Luis Enrique, en cambio, defendió la candidatura del PSG a partir de su rendimiento colectivo. El entrenador consideró que la cosecha de títulos del equipo parisino debe tener un peso importante en la elección.

La disputa ya empezó a ser presentada en medios europeos como una suerte de “voto vanidad”. La paridad entre los principales candidatos alimentó una campaña pública en la que cada figura expone sus números, sus títulos y su influencia en los partidos decisivos.

El escenario recuerda otras discusiones que acompañaron al premio en los últimos años. Cristiano Ronaldo defendió públicamente en distintas oportunidades sus méritos para ganarlo, mientras que Franck Ribéry cuestionó el resultado de 2013 y Robert Lewandowski reclamó por el Balón de Oro que no se entregó en 2020.

Con la gala cada vez más cerca, la pelea ya no se limita a los argumentos deportivos. Los candidatos también buscan convencer a los votantes con sus propias palabras y dejaron una previa mucho más picante de lo habitual.