Casa Militar concentrará la seguridad de Milei en Olivos tras una reorganización del personal
La Casa Militar concentrará las tareas de seguridad de la Quinta de Olivos y de las residencias transitorias utilizadas por Javier Milei y su familia. La decisión incluye la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y el desplazamiento de 12 empleados civiles, mientras que el traspaso de responsabilidades y bienes se completará en un plazo de 60 días.
El Gobierno comunicó la reorganización mediante un comunicado y señaló que el personal de Casa Militar, a cargo del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez, asumirá “la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del Presidente de la Nación y de su familia, con el objetivo de fortalecer la seguridad y al mismo tiempo facilitar los procesos administrativos internos”.
Según la explicación oficial, la modificación busca “elevar los estándares de eficiencia y seguridad del Presidente y de su entorno”. Entre los motivos mencionados aparecen la denominada “escalada de la inseguridad a nivel global” y la visita del Papa León XIV a la Argentina, que implicará un movimiento adicional de personal por las obras y los servicios necesarios para acondicionar los espacios.
Sin embargo, desde la Casa Rosada señalaron que existe otro elemento que aceleró la decisión. “Hubo filtraciones que afectan la seguridad presidencial”, indicaron desde Balcarce 50, en referencia a información que habría generado una creciente desconfianza sobre parte del personal civil.
A partir de esa situación, el Ejecutivo decidió desvincular a 12 trabajadores civiles y reubicar al resto de la dotación en otras dependencias, entre ellas la Casa Rosada. La reorganización no implica el retiro de todo el personal civil de la Quinta: las tareas administrativas, de limpieza y de cocina continuarán a cargo de trabajadores civiles.
La Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos será disuelta y sus funciones quedarán reorganizadas. Casa Militar concentrará las tareas vinculadas con la seguridad, mientras que las áreas administrativas y de servicios mantendrán su funcionamiento con personal civil.
El Gobierno sostiene que el nuevo esquema permitirá “reducir la estructura formal y la cantidad de personal que allí permanece”. El proceso para transferir las responsabilidades y los bienes de la administración actual hacia el nuevo esquema tendrá un plazo de 60 días.
Casa Militar depende de la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei. El organismo ya tiene entre sus funciones la seguridad del Presidente, su familia y las residencias presidenciales, tanto en el territorio nacional como en los lugares donde el mandatario se encuentre en el exterior.
Con la nueva organización, el Gobierno busca concentrar bajo una misma estructura el control de la seguridad presidencial en la Quinta de Olivos y en las residencias transitorias. La medida amplía así el peso operativo de Casa Militar en el esquema de protección de Milei y su entorno.