Más integrantes de los hogares buscan trabajo y crece el peso de las deudas
Los hogares argentinos recurren a distintas estrategias para complementar sus ingresos, en un escenario marcado por mayor participación laboral, crecimiento del pluriempleo y expansión del crédito. Informes privados muestran que más personas buscan una segunda ocupación o se incorporan al mercado de trabajo, aunque buena parte de los nuevos puestos corresponde al segmento informal. Al mismo tiempo, el aumento del endeudamiento comenzó a encontrar un límite en los mayores niveles de mora.
Un informe del Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo (Cetyd), de la Universidad Nacional de San Martín, identificó un incremento del pluriempleo y de la cantidad de integrantes de los hogares que buscan trabajo. Una de las posibles explicaciones es el denominado «efecto del trabajador adicional»: cuando los ingresos de quienes ya tienen empleo resultan insuficientes, otros miembros de la familia intentan incorporarse al mercado laboral.
La tendencia también responde a factores de más largo plazo. Daniel Schteingart, director de Planificación Productiva de Fundar, mencionó entre ellos la mayor participación de las mujeres en el mercado de trabajo y los cambios demográficos. En una economía con bajo crecimiento, una parte de esa oferta adicional termina canalizándose hacia el cuentapropismo.
Más personas trabajan, pero crece la informalidad
Según el Cetyd, durante la última década la cantidad de trabajadores del sector privado aumentó 17% y las horas totales trabajadas crecieron 11%, mientras que la producción privada avanzó 7%. Los datos muestran que la cantidad de personas ocupadas aumentó a un ritmo superior al de la actividad económica.
La subocupación es una de las manifestaciones de ese fenómeno. Nuria Susmel, economista de FIEL, calculó que el 12% de los ocupados quisiera trabajar más horas, la proporción más elevada desde 2022. Entre ellos, siete de cada diez buscan activamente incrementar su carga laboral.
También aumentó la cantidad de personas con más de una ocupación. El pluriempleo representaba el 8,1% de los trabajadores en 2013 y llegó al 11,9% en 2025. Las plataformas digitales, los servicios de transporte y reparto y la posibilidad de ofrecer productos o servicios por internet redujeron las barreras para generar ingresos mediante actividades independientes.
El problema aparece en la calidad de buena parte de los puestos creados. De acuerdo con Susmel, durante el último año se incorporaron aproximadamente 350.000 empleos netos, como resultado de unos 640.000 nuevos puestos informales que compensaron la pérdida de alrededor de 290.000 registrados.
La consultora Analytica estimó que la informalidad llegó al 44,2% de los ocupados y señaló que los ingresos de esos trabajadores son, en promedio, 33% inferiores. A la vez, el empleo asalariado privado registrado acumuló 12 meses consecutivos de retroceso.
El empleo formal perdió puestos
El Ieral calculó que entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron unos 235.000 empleos privados registrados. El instituto destacó que incluso algunos sectores cuya producción aumentó, como hidrocarburos e intermediación financiera, redujeron su cantidad de trabajadores.
Para Schteingart, el bajo crecimiento general limita la capacidad de generar empleo formal. También señaló que varios de los sectores que impulsan actualmente la actividad requieren relativamente poca mano de obra, mientras que áreas con mayor intensidad laboral, como la industria, la construcción y determinadas ramas de servicios, muestran una evolución más débil.
Las mediciones disponibles sobre los ingresos ofrecen resultados diferentes. ACM estimó que en junio los salarios registrados se encontraban 8,3% por debajo de noviembre de 2023 en términos reales. La caída calculada era del 3,5% para los empleados privados y del 16,5% para los públicos.
El índice salarial del Indec muestra una trayectoria más favorable, en parte por el crecimiento registrado en el componente no registrado. La fuente señala, sin embargo, que esa medición presenta un rezago estadístico de entre cuatro y cinco meses.
El crédito creció y también lo hizo la mora
El endeudamiento fue otra de las herramientas utilizadas por los hogares para financiar consumos y gastos. Según el Cetyd, desde noviembre de 2023 el crédito bancario destinado a las familias aumentó 77% en términos reales, mientras que el financiamiento proporcionado por entidades no financieras se duplicó.
Los préstamos personales, frecuentemente utilizados para afrontar gastos corrientes o imprevistos, mostraron un crecimiento todavía mayor. Un relevamiento de Casa Tres indicó que el 58% de los encuestados afirmó que él o alguna persona de su hogar había utilizado préstamos, crédito, financiamiento o tarjeta para cubrir gastos durante los meses anteriores.
La proporción ascendía al 63% entre las mujeres y al 65% entre las personas de nivel socioeconómico bajo. En abril, según los datos citados por el informe, las cuotas de capital e intereses equivalían a casi una cuarta parte de los ingresos de los asalariados formales.
El crecimiento del financiamiento estuvo acompañado por un deterioro de la capacidad de pago. El último Informe de Bancos del Banco Central correspondiente a junio mostró que la mora bancaria total pasó del 7,7% al 7,6%, luego de 19 meses consecutivos de aumentos.
Entre las familias, sin embargo, el indicador permaneció en 12,8%. En los préstamos personales continuó creciendo y pasó del 15,9% al 16,3%.
Los incumplimientos empiezan a limitar nuevos préstamos
El mayor nivel de irregularidad también comenzó a tener efectos sobre la oferta de crédito. Durante junio, el financiamiento en pesos destinado al consumo de las familias prácticamente no creció.
Econviews señaló que el incremento de los incumplimientos lleva a las entidades a endurecer las condiciones exigidas para otorgar nuevos préstamos. De esta manera, una herramienta que permitió complementar ingresos durante los meses anteriores encuentra mayores restricciones a medida que aumenta el riesgo de mora.
El problema es todavía más marcado fuera del sistema bancario. Según los datos citados, algunas fintech y billeteras virtuales presentan ratios de impago cercanos al 30%.
Los distintos indicadores muestran así una combinación de mayor participación laboral, crecimiento del empleo informal y utilización más intensiva del crédito. Mientras más integrantes de los hogares intentan generar ingresos adicionales, la menor disponibilidad de puestos registrados y el aumento de la mora condicionan dos de las principales alternativas utilizadas para reforzar los presupuestos familiares.
