Escándalo VIP en Italia: aparecieron videos y fotos de fiestas bajo la lupa por prostitución
El escándalo por una presunta red de prostitución VIP en Italia sumó nuevas derivaciones y volvió a salpicar al fútbol. En las últimas horas trascendieron videos y fotos de fiestas privadas vinculadas a una agencia de lujo que ahora está bajo investigación judicial por explotación de la prostitución, instigación y lavado de dinero.
Según publicó La Gazzetta dello Sport, la Justicia italiana puso la mira sobre MADE Luxury Concierge, una firma que se presentaba como proveedora de hospitalidad premium, alquiler de propiedades exclusivas y experiencias personalizadas para clientes de alto perfil en Milán. Detrás de esa fachada, los investigadores sospechan que funcionó una estructura mucho más amplia, con servicios sexuales para deportistas y otras figuras conocidas.
Quiénes quedaron en la mira
La causa derivó en la detención de Emanuele Buttini, un empresario de 37 años con fuerte presencia en redes sociales, su socia Deborah Ronchi y otros dos colaboradores. La medida fue ordenada por la jueza Chiara Valori, que también dispuso el secuestro de bienes por más de 1,2 millones de euros al detectar una diferencia llamativa entre el movimiento económico de la organización y las declaraciones fiscales de los acusados.
La investigación judicial sostiene que la agencia ofrecía desde alquileres de villas y departamentos de lujo hasta cenas, fiestas privadas, acceso preferencial a boliches y la compañía de mujeres seleccionadas por la organización. Todo eso aparecía envuelto en un lenguaje de exclusividad, membresías VIP y experiencias a medida.
En su página oficial, MADE Luxury Concierge se definía como una empresa dedicada a la “máxima expresión de hospitalidad exclusiva” en Milán. También promocionaba reservas en clubes, restaurantes, hoteles, yates y propiedades en destinos como Mykonos, Milán y San Bartolomé.
Los futbolistas mencionados
Entre los nombres que aparecieron vinculados a la contratación de servicios figuran futbolistas de peso en Europa, como Dean Huijsen, Victor Osimhen, Luca Pellegrini, Matteo Cancellieri, Alessandro Buongiorno, Samuele Ricci y Daniel Maldini, hijo de Paolo Maldini.
De todos modos, el juzgado mantuvo en reserva la identidad completa de los clientes y no precisó qué tipo de servicios contrató cada uno. Esa cautela es clave en esta etapa, porque la investigación sigue abierta y todavía no hay una imputación pública detallada sobre todos los involucrados.
Además de jugadores de la Serie A, la pesquisa menciona contactos con otras figuras del deporte. Entre las escuchas y registros, incluso apareció la referencia a un piloto de Fórmula 1 que habría accedido a una modelo brasileña a través de la red.
Qué dice la causa
Los documentos bajo análisis indican que la organización habría funcionado al menos desde 2019 y que continuó operando incluso durante la pandemia. Según esa reconstrucción, la estructura empleaba a más de cien mujeres, que recibían la mitad del dinero generado por cada servicio y, a la vez, debían pagar el alojamiento provisto por la propia organización.
La causa también incluye menciones al suministro de óxido nitroso, el llamado “gas de la risa”, una sustancia que se inhala con globos y que no aparece en controles antidoping. En otro tramo del expediente, se habla de una mujer que quedó embarazada después de una de las fiestas y que intentaba identificar al padre, que sería uno de los futbolistas señalados.
Con el avance de la investigación, el escándalo dejó de ser un rumor de la noche milanesa y pasó a convertirse en un caso judicial de alto perfil, con deportistas famosos, dinero en negro y una estructura de lujo que, según sospechan los investigadores, servía para encubrir una red de explotación.

