La gripe que preocupa al mundo: récord de contagios en Europa y alerta global
Europa atraviesa un brote inusual de gripe H3N2 impulsado por la variante K, que avanza más rápido de lo previsto y ya provoca cifras récord de hospitalizaciones. En el Reino Unido se proyectan hasta 8.000 internaciones la próxima semana, un nivel que no se veía desde 2010. España registra una incidencia diez veces mayor que hace un año y varios países europeos activaron operativos especiales para aliviar la presión sobre sus sistemas sanitarios. La circulación simultánea del VRS y el SARS-CoV-2 complica diagnósticos y sobrecarga las guardias.
La variante K presenta mutaciones que le permiten evadir parte de la inmunidad previa, lo que acelera su propagación. Virólogos consultados por medios británicos explican que el H3N2 es un subtipo menos frecuente y, por lo tanto, la población tiene menor defensa natural. La médica argentina Marta Cohen, desde el Reino Unido, advirtió que el brote es “mucho más contagioso”, con un 56% más de casos que el año pasado, y reconoció que la vacuna actual no evita por completo el contagio, aunque mantiene protección relevante contra cuadros graves.

Los síntomas más característicos incluyen fiebre alta repentina, tos seca, dolor de garganta, dolor muscular intenso, fatiga extrema y molestias gastrointestinales. El cansancio y las mialgias destacan por su severidad. Los grupos de mayor riesgo son adultos mayores, niños pequeños, personas inmunodeprimidas y embarazadas. La enfermedad puede confundirse con COVID-19, por lo que recomiendan pruebas combinadas. En los niños suele ser leve, pero son grandes transmisores; en adultos se observan casos más serios.

Las guardias europeas muestran signos de saturación y varios centros de salud restablecieron el uso obligatorio de barbijos. En las escuelas reforzaron la ventilación y la higiene y, en algunos casos, limitaron la asistencia presencial. Se recomienda teletrabajo para quienes tengan síntomas y evitar reuniones en espacios cerrados.
La vacunación sigue siendo la principal herramienta preventiva. Pese a su menor eficacia frente a la variante K, especialistas estiman que sigue brindando aproximadamente un 65% de protección contra internaciones. Las autoridades sanitarias aconsejan vacunarse, sobre todo mayores de 50 años y personas vulnerables, además de sostener medidas básicas como lavado de manos, ventilación, mascarilla ante síntomas y aislamiento domiciliario hasta la recuperación.

Hacia el otoño del hemisferio sur, expertos prevén la llegada de la variante K. Recomiendan vacunarse en marzo y, quienes viajen a Europa durante el invierno, hacerlo al menos dos semanas antes del viaje. El objetivo es evitar una presión temprana sobre los sistemas sanitarios locales y reducir el riesgo en la población más vulnerable.

