Tras los incendios de los últimos días, la Asociación Meta Tucumán alertó por el grave impacto ambiental y de salud para los tucumanos. En el marco de la temporada zafrera, caracterizada por numerosos incendios en zonas rurales, se reportaron múltiples focos de quema de caña. En ese contexto, el abogado Fernando José De Rosa, presidente de la asociación dedicada a la transformación cultural y ambiental en la provincia, aseguró que Tucumán debe establecer una «emergencia cultural».

«La quema de caña es un problema cultural más de este sistema de falta de educación, falta de control, falta de sanción y falta de incentivos que tenemos en la provincia. No hay manera de salir del problema si no se lo ataca de una perspectiva integradora. La quema de caña es multicausal. Se quema caña porque es un mal hábito como otros tantos malos hábitos que tenemos de prender fuego a todo. Tenemos un problema de educación muy grande. La gente no entiende que, cuando se prende fuego a la basura o a la caña, no desaparece el material sino que se queda en el aire, se convierte en material particulado que contamina el medio ambiente y hace mal a la salud», señaló De Rosa en diálogo con VOVÉ Tucumán.

Incendios y falta de control

A pesar de que productores niegan una quema intencional, De Rosa sostuvo que existe un grave problema de educación a nivel productivo «donde muchos minifundistas creen que prender fuego la tierra genera mejores productos agrícolas». Además, el referente de Meta aseguró que el problema se complementa con una falta de control de parte del Ejecutivo hacia los ingenios.

«Si bien están las leyes y no puede procesarse caña quemada, no se controla. De hecho, el organismo encargado de controlar esto, que es la Secretaría de Medio Ambiente y depende del Ministerio de Producción, tenía hasta el año pasado cinco personas encargadas de controlar, cinco fiscalizadores para 265.000 hectáreas de caña. Además, son los mismos encargados de fiscalizar ingenios, citrícolas, todo lo que es la contaminación en Tucumán, algo absolutamente imposible», aseguró.

«Si vos no tenés educación, no tenés control y encima no tenés sanción no hay una relación directa de la justicia con la acción de los contaminantes. En ese combo de falta de educación, falta de control, falta de prevención, la única política pública que tenemos contra la quema de cañas es la lluvia, o sea, no hay ninguna política pública. No se invierte en la educación, no se invierte dinero en el control y no hay sanciones para quienes cometen delitos ambientales», argumentó. Desde Meta responsabilizaron también a las comunas y a la Dirección Provincial de Vialidad. «Su metodología para cortar el pasto de las banquinas es prender fuego la banquina. Es un problema gigantesco», enfatizó De Rosa.

Contaminación del parque 9 de Julio

De Rosa se refirió también al estado del parque 9 de Julio tras los festejos del Día del Niño. El emblemático espacio verde de la Capital amaneció hoy repleto de residuos plásticos. «Es atroz. Es parte de un gran problema que tenemos a nivel macro en Tucumán. Vivimos muy mal y vamos a vivir mucho peor», señaló.

«Vamos a vivir diez años menos»

«Lo que están concluyendo algunos estudios que pronto saldrán a la luz, es que los tucumanos vamos a vivir diez años menos, no que los daneses o los suizos, vamos a vivir menos que los santiagueños, que los salteños, porque vivimos en medio de humo, en medio de la basura y en medio de las enfermedades. Si no cambiamos culturalmente se va a afectar seriamente nuestra perspectiva de vida, además de nuestra calidad de vida que ya está afectada. Si el ambiente genera esta impunidad y te sentís impune, no te manejas dentro de la comunidad. Todo está interrelacionado. Como no hay consecuencia de nada, la gente hace lo que quiere y eso destruye la comunidad. Pasa con el casco, pasa con la basura, pasa con todo. Esta provincia tiene que sacar una emergencia cultural», sentenció.