La Sindicatura General de la Nación (SIGEN), organismo que depende directamente de Presidencia, dio a conocer un informe que revela fallas estructurales en la gestión del Ministerio de Salud durante el último año de mandato de Carla Vizzotti, en el gobierno de Alberto Fernández.

Entre las observaciones más graves, los auditores advirtieron sobre un aumento considerable en la cantidad de medicamentos vencidos respecto del stock inicial. También alertaron por vacunas entregadas fuera de plazo, algunas de ellas con hasta el 70% de las dosis ya vencidas.

Según el documento oficial IF-2025-55266003-APN-GCSS#SIGEN, la Dirección Nacional de Medicamentos y Tecnología Sanitaria —que depende de la ANMAT— carecía de un plan operativo y no cumplía con las disposiciones del Reglamento Técnico del Mercosur sobre Buenas Prácticas de Distribución.

La falta de planificación llevó a la acumulación de insumos vencidos en depósitos logísticos y en provincias como Jujuy, San Luis y Santa Cruz. Solo el Programa de Provisión de Medicamentos Esenciales acumuló más de 40.000 unidades vencidas o próximas a vencer. Eso derivó en gastos adicionales para su almacenamiento y posterior destrucción.

Sin trazabilidad y con controles incompletos

La SIGEN también detectó debilidades en el sistema de trazabilidad. En muchos casos, no se pudo determinar el destino final de los medicamentos enviados a provincias, y faltaban comprobantes de recepción y control en los puntos de entrega.

Además, se documentaron irregularidades en el traslado de vacunas: varios expedientes carecían de documentos clave como el despacho a plaza, necesario para certificar la nacionalización y distribución. Tampoco se registraban de forma adecuada las entregas a los centros de salud.

En abril de 2025, la SIGEN informó que varias de estas deficiencias no habían sido corregidas. Bajo el rótulo “Sin Acción Correctiva Informada”, el organismo advirtió que los problemas en la distribución, almacenamiento y documentación continúan sin solución efectiva.

Los auditores también remarcaron que en algunos casos se fraccionaban medicamentos sin autorización, lo que representa una violación directa a la normativa sanitaria vigente.

Riesgos para la salud pública

Más allá de los costos económicos, el informe señala que estas falencias ponen en riesgo la seguridad de los pacientes y comprometen la eficiencia de programas nacionales como Remediar y el Fondo Rotatorio de la OPS.

En su conclusión, la SIGEN dejó asentado que persisten “irregularidades en el tratamiento, disposición y destrucción de medicamentos decomisados o vencidos” y advirtió que eso afecta la trazabilidad de drogas críticas como efedrina y fentanilo.